23/07/2026 a las 01:26h.

Era un tórrido mediodía de julio de 1995, creo, o tal vez de 96, en casa, solo, sin amigos en la ciudad con los que quedar, y el único consuelo del aire acondicionado; y de repente sonó el teléfono y era Pep Guardiola. Cuando ... le escuché decir «Hola, Salvador, soy Pep», su voz me abrió la tarde, y el verano, y en estos breves segundos o milésimas repasé mentalmente los restaurantes que estaban abiertos justo antes de que todo se desmoronara cuando sus siguientes palabras fueron graves y me interpelaron:

Verano

Pep Guardiola