Cuentos ChinosLa cultura china sigue manteniendo una idea mucho m�s conservadora sobre la exposici�n del cuerpo en espacios p�blicosDos ba�istas con 'facekinis' en Qingdao, China.HE TI/VGC/GETTYActualizado Mi�rcoles,
julio
23:16Audio generado con IALa playa de una isla cerca de Shangh�i est� pr�cticamente vac�a al mediod�a, como de costumbre cuando el sol aprieta. Apenas un pu�ado de madres juega con sus hijos en la orilla. Algunas se protegen bajo un paraguas. Otras llevan los c�lebres facekinis, esas coloridas m�scaras que solo dejan al descubierto los ojos, la nariz y la boca. Y las hay que parecen enfundadas en un preservativo gigante: un traje de ba�o de l�tex que las cubre de la cabeza a los pies. La consigna es evidente en un pa�s donde la piel clara tradicionalmente ha sido un s�mbolo de estatus: que el sol no encuentre ni un solo cent�metro al descubierto.Mientras observo la escena desde el agua, me fijo en un detalle. Detr�s del grupo de madres hay un hombre de mediana edad que avanza descaradamente con el m�vil en alto hacia mi acompa�ante, que permanece tumbada sobre la toalla, tomando el sol en bikini. Salgo del agua de inmediato, le sujeto del brazo y le exijo que deje de grabar y borre el v�deo.Su primera reacci�n es no entender la raz�n de mi enfado, el cual va en aumento cuando veo que encima se est� descojonando porque le hace gracia escuchar a un extranjero soltar insultos en chino. Al tipo se le quita la sonrisa cuando es mi acompa�ante la que, con un abanico m�s amplio de insultos en su lengua materna, le hace entender que grabar a una mujer sin su consentimiento es inaceptable y que, si no borra el v�deo, llamar� a la polic�a.Al final, el hombre se disculpa, elimina el v�deo y se marcha. En ese momento, una de las madres protegidas con un facekini se acerca y suelta que en esta playa nunca hay mujeres chinas en bikini, como si eso justificara la acci�n del pervertido.Aquella fue la segunda ocasi�n en que mi acompa�ante y yo sorprend�amos a un hombre grab�ndola mientras tomaba el sol en una playa china. D�as despu�s coment� la situaci�n con un amigo de Shangh�i, que me hizo una reflexi�n: �En China el porno est� censurado. Y muchos hombres, sobre todo de zonas menos desarrolladas, nunca han visto a una mujer con poca ropa m�s all� de su propia esposa. De repente ven a una mujer en bikini y les parece algo tan extraordinario que quieren grabarlo y ense��rselo a sus amigos�. La cultura china sigue manteniendo una idea mucho m�s conservadora sobre la exposici�n del cuerpo en espacios p�blicos. Muchas mujeres se sienten m�s c�modas llevando ba�adores enteros, camisetas de lycra y pantalones cortos para nadar. No es una imposici�n, sino una combinaci�n de pudor, costumbre y preferencias est�ticas. El problema empieza cuando esa diferencia cultural convierte a algunas mujeres en una atracci�n y a ciertos hombres les hace creer que pueden grabarlas como si fueran parte del paisaje.








