NoticiaEn PorkAméricas, Porkcolombia destacó el crecimiento del sector, su meta de liderar el agro, abrir exportaciones y combatir la ilegalidad.PorkAméricas Cartagena 2026. Foto: EL TIEMPOSUBEDITORA22.07.2026 11:20 Actualizado: 22.07.2026 11:20

La porcicultura colombiana dejó de ser hace tiempo un renglón secundario del agro para convertirse en uno de los motores de mayor crecimiento del país. Ahora, el sector se trazó una meta aún más ambiciosa: convertirse, antes de finalizar esta década, en la actividad agropecuaria más importante de Colombia por generación de valor. LEA TAMBIÉN Ese fue uno de los principales mensajes que dejó el presidente ejecutivo de Porkcolombia, Jeffrey Fajardo, durante una entrevista con el editor general de EL TIEMPO, Ernesto Cortés, realizada en el marco del XXII Congreso Internacional PorkAméricas, que se desarrolla entre el 22 y el 24 de julio en Cartagena.El encuentro reúne a más de 2.500 asistentes, entre productores, empresarios, investigadores y expertos provenientes de más de 20 países, consolidando a Colombia como el epicentro de la discusión sobre el futuro de la industria porcina en América.Para Fajardo, el crecimiento alcanzado por la porcicultura durante las dos últimas décadas no tiene antecedentes en la historia reciente del agro colombiano.“La velocidad con la que ha crecido el producto interno bruto subsectorial de la porcicultura ha sido histórica. Nunca antes un sector agropecuario había transformado de manera tan acelerada la generación de valor agregado como lo ha hecho la porcicultura en los últimos años”, afirmó.Según explicó, si el ritmo de crecimiento se mantiene, el sector podría superar en los próximos años a actividades tradicionales como la avicultura y el café para convertirse en el principal renglón agropecuario del país.Un crecimiento que también genera empleoPresidente ejecutivo de Porkcolombia, Jeffrey Fajardo. Foto:EL TIEMPOMás allá de las cifras económicas, Fajardo destacó el impacto social de la actividad.Actualmente, la cadena porcícola genera cerca de 400.000 empleos, de los cuales alrededor de 280.000 son formales, una característica poco común dentro del sector agropecuario colombiano.Explicó que esta condición obedece a la naturaleza misma de la producción porcina, que requiere atención permanente durante todo el ciclo productivo.“El cuidado de los animales demanda personal las 24 horas del día, los siete días de la semana. Eso obliga a generar empleo estable y formal, pero además bien remunerado frente al promedio rural”, señaló.Añadió que el desafío para los productores consiste en atraer y retener jóvenes en las zonas rurales ofreciendo condiciones laborales competitivas frente a las oportunidades que encuentran en las ciudades.La siguiente meta: conquistar mercados internacionalesEditor general de EL TIEMPO, Ernesto Cortés. Foto:EL TIEMPOAunque el consumo interno continúa creciendo, Porkcolombia considera que el gran desafío de la próxima década será consolidar una verdadera vocación exportadora.En ese frente, el gremio reportó importantes avances. Durante los últimos años Colombia logró la apertura sanitaria de mercados como Singapur, Filipinas, Malasia, Hong Kong, Chile, Cuba y Costa de Marfil, mientras espera concretar antes de finalizar el año la apertura definitiva del mercado chino.Corea del Sur y Venezuela aparecen igualmente entre los destinos estratégicos para la carne de cerdo colombiana.“Ya tenemos cerca de diez mercados abiertos. Eso demuestra que el estatus sanitario del país está en un nivel suficientemente alto para competir internacionalmente”, aseguró.Según explicó, el objetivo inmediato consiste en materializar las primeras exportaciones comerciales hacia Filipinas antes de terminar este año y avanzar posteriormente hacia Asia como uno de los principales destinos de la producción nacional.Los pequeños productores frente a la concentración del mercadoEl evento se desarrolla entre hoy 22 de julio e irá hasta el próximo 24 de julio en Cartagena. Foto:EL TIEMPOUno de los temas abordados durante la conversación fue el futuro de los pequeños y medianos productores frente al proceso de concentración empresarial que vive la industria.Fajardo reconoció que se trata de un fenómeno difícil de evitar a medida que los mercados evolucionan.“Los actores que toman mejores decisiones, que tienen mayor capacidad financiera o estructuras empresariales más sólidas terminan consolidando posiciones dominantes. Eso es inevitable”, sostuvo.Sin embargo, aclaró que ello no significa la desaparición de los pequeños porcicultores.Por el contrario, afirmó que el reto consiste en mejorar su competitividad mediante una mayor eficiencia productiva, control de costos, capacitación empresarial y fortalecimiento de las estrategias comerciales.Recordó que recientemente Porkcolombia entregó su máximo reconocimiento en productividad, el Diamante Rosado, precisamente a un productor mediano.“Eso demuestra que el tamaño no determina necesariamente la rentabilidad. Lo que marca la diferencia es hacer las cosas correctamente”, indicó.Del productor al empresarioLa apuesta apunta a convertir a los productores en empresarios capaces de gestionar riesgos. Foto:SuministradaOtro de los cambios que impulsa el gremio consiste en transformar la visión tradicional del productor.Fajardo aseguró que durante muchos años buena parte de los porcicultores concentraron sus esfuerzos únicamente en producir animales, sin planificar suficientemente su estrategia comercial.Ahora la apuesta apunta a convertirlos en empresarios capaces de gestionar riesgos, negociar mercados y planear la comercialización antes incluso de iniciar los ciclos productivos.“No basta con producir bien. El productor debe preguntarse desde el comienzo quién va a comprar su producción y bajo qué condiciones comerciales”, explicó.Seguridad e ilegalidad, entre las mayores preocupacionesHay que combatir la ilegalidad para evitar problemas sanitarios. Foto:SuministradaDurante la entrevista también hubo espacio para abordar uno de los problemas que más inquieta actualmente al sector: la inseguridad.Fajardo sostuvo que en los últimos años aumentaron las extorsiones, los bloqueos de vías, el sacrificio ilegal de animales y otros fenómenos que afectan directamente la competitividad de la actividad.Según afirmó, el sacrificio clandestino y la informalidad representan hoy una de las mayores amenazas para la cadena productiva.“No entendemos solamente la ilegalidad como un problema sanitario. También afecta la competitividad, destruye valor y genera competencia desleal para quienes cumplen todas las normas”, señaló.Por ello, insistió en la necesidad de fortalecer instituciones como el ICA y articular acciones con las autoridades para combatir las plantas clandestinas y el sacrificio ilegal.Un sector más sostenibleMuchas granjas ya implementan modelos de economía circular. Foto:SuministradaEn materia ambiental, el presidente de Porkcolombia aseguró que la porcicultura colombiana se ha convertido en una de las actividades más avanzadas del agro en materia de sostenibilidad.Explicó que muchas granjas ya implementan modelos de economía circular que permiten aprovechar los residuos orgánicos para fertilización agrícola y reducir significativamente el impacto ambiental.“Todo lo que el sistema toma de la naturaleza vuelve a ella bajo procesos controlados. Incluso, en muchos casos, los recursos regresan en mejores condiciones”, afirmó.Aunque reconoció que los mercados internacionales todavía privilegian principalmente las exigencias sanitarias, señaló que los consumidores son cada vez más exigentes frente al bienestar animal y la sostenibilidad de los procesos productivos.Consumo interno se cuadruplicó en quince añosEn Colombia se ha incrementado exponencialmente el consumo de cerdo. Foto:PorkcolombiaUno de los mayores logros del sector ha sido transformar la percepción del consumidor colombiano frente a la carne de cerdo.Mientras en 2010 el consumo apenas rondaba los cuatro kilogramos por persona al año, actualmente supera los 16 kilogramos per cápita.Para Fajardo, ese crecimiento responde tanto a las campañas de promoción adelantadas por Porkcolombia como al mejoramiento de la calidad del producto, la estandarización de los procesos industriales y una mayor estabilidad en la oferta.“Hoy la carne de cerdo dejó de ser un producto ocasional y pasó a formar parte de la dieta cotidiana de millones de hogares colombianos”, aseguró.Expectativa por el nuevo GobiernoLa producción nacional pasó de representar el 80 % del mercado colombiano a cerca del 83 %. Foto:SuministradaDurante la conversación, Jeffrey Fajardo también se refirió al panorama político del país y expresó su optimismo frente al gobierno entrante del presidente electo Abelardo De la Espriella. A juicio del dirigente gremial, el cambio de administración representa una oportunidad para recuperar la confianza de los inversionistas y fortalecer las condiciones para el desarrollo del sector agropecuario.“Creo que lo que va a pasar es extraordinario. Colombia necesitaba volver a tener esperanza de que esta difícil etapa terminara pronto. Nunca había visto que se planteara una fórmula para transformar al país hacia el desarrollo”, afirmó.Fajardo aseguró que espera que el nuevo Gobierno priorice la seguridad en las zonas rurales, fortalezca la institucionalidad y genere condiciones para que los empresarios puedan trabajar sin amenazas como las extorsiones, los bloqueos de vías o la presencia de grupos armados.“Quiero que quienes producen en el campo puedan trabajar sin preocuparse por bloqueos, extorsiones o violencia. Ese es un requisito para que Colombia pueda desarrollarse”, sostuvo.El presidente ejecutivo de Porkcolombia también señaló que el sector espera trabajar de manera articulada con la nueva administración en temas como el fortalecimiento del ICA, la lucha contra la ilegalidad, la apertura de mercados internacionales y el impulso a la competitividad de la producción nacional.TLC y competitividadFrente al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, Fajardo sostuvo que el acuerdo obligó al sector a acelerar su proceso de modernización.Lejos de solicitar medidas de protección comercial, afirmó que la estrategia consistió en ganar competitividad para sustituir importaciones mediante una mayor eficiencia. LEA TAMBIÉN Como resultado, indicó que la producción nacional pasó de representar el 80 % del mercado colombiano a cerca del 83 %, reduciendo la participación de la carne importada.También te podría interesar:Comienza una nueva era en el Capitolio Nacional. Foto:EL TIEMPOLeidys Rivero MSubeditora CaribeEl Tiempo Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.