NoticiaEn PorkAméricas, dos líderes de relevo generacional coincidieron en que la innovación y el talento humano definirán el futuro del sector.Porkaméricas 2026 panel "Nueva generación de líderes de la Porcicultura", Foto: EL TIEMPOSUBEDITORA23.07.2026 13:20 Actualizado: 23.07.2026 13:20
El futuro de la porcicultura colombiana no solo dependerá de abrir nuevos mercados o aumentar el consumo de carne de cerdo. Para quienes integran la nueva generación de empresarios del sector, el verdadero desafío estará en combinar tecnología, inteligencia artificial, sostenibilidad y liderazgo para hacer del campo un lugar más competitivo y atractivo para las nuevas generaciones.Ese fue el mensaje que dejaron Miguel Soto, gerente de Inversiones Hogar y socio del Grupo CIPA, y Lucas Londoño, gerente de Central Ganadera, durante un panel sobre liderazgo generacional realizado en el XXII Congreso Internacional PorkAméricas, que reúne en Cartagena a más de 2.500 asistentes de más de 20 países.Ambos representan el relevo de empresas familiares con décadas de trayectoria en la cadena porcícola colombiana y coinciden en que la transformación del sector no pasa únicamente por producir más, sino por cambiar la forma de trabajar, incorporar innovación y dignificar el empleo rural. LEA TAMBIÉN El reto de liderar una nueva generaciónMiguel Soto pertenece a la tercera generación de una familia dedicada al agro. Su abuelo fundó hace más de cinco décadas una empresa que hoy evolucionó hasta convertirse en un grupo empresarial con más de mil colaboradores y participación en diferentes eslabones de la porcicultura, desde la producción de alimento balanceado hasta la genética y la producción de carne.Para él, asumir ese relevo implica enfrentar un escenario completamente distinto al que conocieron las generaciones anteriores.Las transiciones generacionales hoy son mucho más rápidas. Lo que antes tardaba veinte años ahora ocurre en cinco. Eso obliga a estar permanentemente actualizados en tecnología, conocimiento y liderazgoMiguel Sotogerente de Inversiones Hogar y socio del Grupo CIPAEn su opinión, el mayor reto ya no consiste únicamente en atraer trabajadores al campo, sino en ofrecerles mejores condiciones laborales mediante procesos cada vez más tecnificados.“La tecnología no llega para reemplazar a las personas. Llega para permitirles hacer un mejor trabajo”, aseguróInteligencia artificial para trabajar mejorMiguel Soto, gerente de Inversiones Hogar y socio del Grupo CIPA Foto:EL TIEMPOLa inteligencia artificial fue uno de los temas centrales del panel.Lejos de verla como una amenaza para el empleo, ambos empresarios consideran que será una herramienta para aumentar la productividad y mejorar la calidad de vida de quienes trabajan en las granjas.Soto explicó que la automatización ya está cambiando la forma de operar.“Antes un trabajador tenía que cargar un bulto de alimento al hombro para llevarlo hasta el comedero. Hoy ese proceso puede hacerse automáticamente y el trabajador puede dedicar ese tiempo a observar el comportamiento del animal, detectar enfermedades o mejorar su bienestar”, explicó.A su juicio, la tecnificación debe entenderse como una estrategia para dignificar el trabajo rural y hacer más sostenible la actividad.“La persona trabaja más con su conocimiento que con el esfuerzo físico. Ese es el camino que debemos seguir”, agregó.La información será el activo más valiosoLucas Londoño, gerente de Central Ganadera. Foto:EL TIEMPOLucas Londoño aseguró que la próxima revolución del sector estará en el manejo inteligente de los datos.Desde Central Ganadera, la principal planta de beneficio porcino del país, ya comenzaron a trabajar en un grupo de investigación orientado a convertir la información generada diariamente en herramientas útiles para toda la cadena productiva.La inteligencia artificial permitirá tener toda la información a un solo clic y convertir esos datos en decisiones mucho más rápidas y precisasLucas LondoñoGerente de Central GanaderaExplicó que la meta consiste en compartir esa información con productores, comercializadores y demás actores para mejorar indicadores de productividad, bienestar animal, inocuidad y calidad de la carne.“Queremos que la información sirva para que cada productor pueda tomar mejores decisiones y corregir sus procesos de manera oportuna”, afirmó.Un campo que también debe competir por el talentoCongreso Internacional PorkAmerica 2026 Foto:EL TIEMPOUno de los temas que más preocupan a los jóvenes empresarios es el relevo generacional en las zonas rurales.Ambos reconocen que hoy muchos jóvenes prefieren migrar hacia las ciudades o dedicarse a actividades completamente distintas al agro.Sin embargo, consideran que esa tendencia puede revertirse si el sector ofrece mejores oportunidades laborales y logra comunicar el verdadero impacto que tiene su actividad.“Debemos sentir orgullo por trabajar en el agro. Nosotros producimos el alimento que llega a millones de hogares colombianos y eso tiene un enorme valor para la sociedad”, aseguró Soto.Londoño añadió que durante muchos años el sector fue demasiado discreto para mostrar sus avances.“Hemos sido tímidos para contar lo que hacemos. Tenemos que aprender a mostrar nuestro trabajo, aprovechar las redes sociales, hablar el lenguaje de las nuevas generaciones y convertir nuestras operaciones en espacios atractivos para conocer cómo se produce la proteína que consumen los colombianos”, afirmó.Tecnificación sin perder el componente humanoCongreso Internacional PorkAmerica 2026 Foto:EL TIEMPOAunque la automatización avanza rápidamente, ambos empresarios descartaron que la tecnología vaya a reemplazar el talento humano.Por el contrario, consideran que las empresas deberán invertir más en capacitación para que los trabajadores puedan asumir funciones de mayor valor agregado.En el caso de Central Ganadera, Londoño explicó que actualmente adelantan un proceso de modernización con equipos de última tecnología.Sin embargo, aclaró que eso no reducirá la necesidad de personal.“La tecnología facilita los procesos, pero las personas seguirán siendo fundamentales. El reto será formar trabajadores con mayores habilidades y especialización”, sostuvo.Incluso propuso avanzar hacia modelos de remuneración que reconozcan el conocimiento técnico y la polifuncionalidad, más allá del tiempo de permanencia en una empresa.Exportar como una cadenaCongreso Internacional PorkAmerica 2026 Foto:EL TIEMPOLos dos empresarios coincidieron en que la apertura de mercados internacionales representa una oportunidad para toda la cadena porcícola y no únicamente para las empresas exportadoras.Para ello será necesario que todos los eslabones, desde la genética y la alimentación hasta las plantas de beneficio cumplan estándares internacionales de calidad y sanidad. LEA TAMBIÉN “Exportar no depende solamente de una planta o de un productor. Es un trabajo de toda la cadena”, explicó Soto.Añadió que la apertura de mercados permitirá equilibrar la oferta nacional, mejorar los precios para los productores y fortalecer la competitividad del sector.Londoño recordó que varias plantas colombianas ya fueron certificadas para exportar a Filipinas y otros mercados asiáticos, un paso que considera fundamental para consolidar la internacionalización de la carne de cerdo colombiana.Una visión compartida para los próximos diez añosPorkaméricas 2026 panel "Nueva generación de líderes de la Porcicultura", Foto:EL TIEMPOMás allá de las diferencias entre sus empresas, ambos líderes coincidieron en un mismo diagnóstico: la porcicultura colombiana está entrando en una nueva etapa.Una etapa en la que la inteligencia artificial, la automatización, el análisis de datos, la sostenibilidad y la formación del talento humano serán tan importantes como la productividad.Para ellos, el éxito del sector durante la próxima década dependerá de la capacidad para integrar innovación con conocimiento técnico, fortalecer el trabajo en equipo entre todos los eslabones de la cadena y convertir al campo en un espacio donde las nuevas generaciones encuentren oportunidades de desarrollo profesional.Su mensaje en PorkAméricas dejó claro que el relevo generacional ya no es una promesa, sino una realidad que busca llevar a la porcicultura colombiana hacia un modelo más tecnológico, competitivo y conectado con las exigencias de los mercados globales.Este video le puede interesar:









