NoticiaEl sector avícola registra cifras históricas en producción y consumo, consolidándose como un motor estratégico para la seguridad alimentaria.La avicultura colombiana proyecta crecimiento y apuesta por la internacionalización dentro de 'Soya-Maiz proyecto pais' Foto: SuministradaPERIODISTA26.06.2026 18:38 Actualizado: 26.06.2026 18:49

La industria avícola colombiana ha experimentado un crecimiento sostenido que se refleja en las cifras del primer semestre de 2026. Según datos de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), el consumo de pollo alcanzó los 37,8 kilogramos por habitante al año, mientras que el de huevo se situó en 366 unidades. En cuanto a la producción de carne de pollo, se estima un crecimiento del 4,2% durante los primeros seis meses del año.La avicultura colombiana proyecta crecimiento y apuesta por la internacionalización. Foto:Suministrada LEA TAMBIÉN La industria avícola colombiana ha experimentado un crecimiento sostenido que se refleja en las cifras del primer semestre de 2026. En diálogo con EL TIEMPO, Gonzalo Moreno, presidente de Fenavi, habló sobre el crecimiento de la industria y si vinculación con el proyecto 'Soya-Maíz proyecto país'. Gonzalo Moreno, presidente de Fenavi. Foto:Suministrada¿Cómo se ha visto la producción de pollo de Fenavi en este primer semestre? ¿Se han cumplido las expectativas de venta en el mercado?La industria avícola es uno de los sectores de la economía colombiana que ha mostrado resultados sorprendentes, en cuanto a su crecimiento, en los últimos años. Hace una década un colombiano disfrutaba alrededor de 30 kilos de pollo por año, hoy la cifra asciende a 38. Y en cuanto a Huevo, la cifra pasó de 249 unidades a 366. La demanda de proteína cárnica en Colombia está creciendo por arriba del 3.5%. En el caso particular del pollo, se estima un crecimiento del 4.2% en el primer semestre del año, esto implica pasar de 979.360 a 1.020.930 toneladas.Colombia tiene potencial para ser potencia agroalimentaria, pero no lo logra materializar. Desde el sector avícola, ¿qué es lo que realmente está fallando?Consideramos que falla la visión y el enfoque, de allí que la política pública no responda a los retos y las oportunidades de los mercados. Nuestra realidad exige desarrollar el modelo de economía de auto consumo, de economía campesina y de economías agroempresarial.En el caso del modelo agroempresarial el eje principal, que por lo demás no requieren otros países, trata sobre la seguridad jurídica de la propiedad de la tierra, asunto que requiere acciones de corto plazo para salir de los entramados legales que pueden tomar décadas, por ello se ha planteado la necesidad de establecer esquemas de seguridad jurídica de transición que permita atraer inversión para realizar proyectos de largo plazo en renglón agropecuario. Así mismo, facilitar más no subsidiar, los procesos de modernización y aplicación de tecnologías de punta, lo que va desde las semillas hasta la utilización de maquinaria de última tecnología. Y por qué no, desarrollar instrumentos tributarios orientados a atraer inversión que permita la sustitución competitiva de importaciones, genere empleos en las cadenas de valor, y a la vez que propicie el ahorro de divisas.El sector avícola ha sido uno de los más dinámicos del agro colombiano. ¿Qué están haciendo bien que el resto del campo aún no logra escalar?La principal lección de la avicultura colombiana ha sido su apuesta permanente por la bioseguridad, la sostenibilidad y la competitividad. En 2025, el sector alcanzó una producción histórica de 3,16 millones de toneladas de proteína, con un crecimiento del 9,1% frente al año anterior, consolidándose como una de las actividades más dinámicas del agro nacional.Este desempeño también se refleja en su aporte a la economía. El valor de la producción avícola alcanzó los $44,5 billones, ratificando su importancia estratégica para el desarrollo productivo y la seguridad alimentaria del país.El crecimiento del sector es el resultado de décadas de inversión en bioseguridad, y mejoramiento sanitario, sostenibilidad, inocuidad y bienestar. Esto ha permitido aumentar la producción, garantizar el abastecimiento y avanzar en la apertura de mercados internacionales.También ha sido fundamental el trabajo articulado entre avicultores, gremios, academia y entidades del Estado. La construcción de una institucionalidad sanitaria sólida ha fortalecido la competitividad del sector y la confianza en los productos avícolas colombianos.La avicultura se ha convertido además en uno de los principales generadores de empleo formal en el campo. Hoy la cadena supera los 350.000 empleos formales y tiene presencia en 676 municipios, a través de 5.581 granjas comerciales y 100 plantas de beneficio que dinamizan las economías regionales.Este crecimiento ha estado acompañado por una visión cada vez más enfocada en la sostenibilidad. El sector viene impulsando iniciativas de economía circular que permiten aprovechar el recurso hídrico y subproductos como la gallinaza y la pollinaza para la producción de fertilizantes orgánicos, así como proyectos de generación de energía y valorización de residuos, contribuyendo a reducir impactos ambientales y mejorar la competitividad.Más que una fórmula exclusiva de la avicultura, estos resultados demuestran la importancia de combinar productividad, formalización, sanidad, sostenibilidad y trabajo articulado para impulsar el desarrollo del campo colombiano.Fenavi Foto:Redes socialesDe cara al nuevo gobierno, ¿qué decisión concreta marcaría la diferencia entre seguir en el mismo punto o realmente acelerar el desarrollo del agroEs importante generar opciones para el desarrollo de agronegocios bajo economías de escala, con alianzas múltiples que permitan las articulaciones entre pequeños, medianos, grandes productores, y comercializadores nacionales e internacionales, enfocado en especializaciones por eslabones en la cadena productiva. Aspecto que parte por algo elemental, poder usar la infraestructura pública de vías, estamos ante una paradoja, hace varias décadas la preocupación era su estado físico, hoy lo que más preocupa es contar con la libertad para movilizar insumos, materias primas y productos finales, tanto para los mercados locales como de exportación.Garantizar la seguridad en las regiones debe estar entre las principales prioridades. Colombia enfrenta una amenaza creciente para su seguridad alimentaria debido a los bloqueos en corredores estratégicos y al deterioro de las condiciones de orden público en zonas productivas.También será determinante preservar las condiciones que hoy permiten producir alimentos de manera competitiva. En el caso de la avicultura, mantener la categoría de bienes exentos para productos básicos como el pollo y el huevo es una decisión clave. Esta figura permite recuperar el IVA pagado en insumos y servicios asociados a la producción, evitando que esos costos se trasladen al consumidor final. Modificar este esquema significaría aumentar los costos de producción y ejercer una presión adicional sobre el precio de alimentos esenciales.La avicultura colombiana reitera su disposición de trabajar de manera articulada con el nuevo Gobierno Nacional y las entidades del Estado para seguir contribuyendo a la seguridad alimentaria, la generación de empleo formal, el desarrollo rural y el crecimiento económico del país.Si pensamos en territorios como la Altillanura, ¿estamos frente a una oportunidad real de transformación o seguimos hablando de una promesa que no se concreta?Ciertamente es una oportunidad real, Colombia es de los pocos países en el mundo que cuenta con tierra sin necesidad de talar bosques para producir los principales commodities que se transan a nivel global como el maíz amarillo y el fríjol soya. Hoy se importan más de 7 millones de toneladas de estos productos. Al 2035, sólo para abastecer el mercado nacional de proteína animal se requerían más de 2 millones de toneladas adicionales. Algo relevante, se tiene el mercado local asegurado, la tecnología para implementar, empresarios dispuestos a realizar apuesta a futuro, falta generar la confianza necesaria y un Gobierno que apoye con sus instituciones La Altillanura representa una de las mayores oportunidades para el desarrollo agropecuario del país. Sin embargo, para que ese potencial se convierta en una realidad, también es indispensable resolver los problemas de conectividad e infraestructura que limitan la competitividad de la región.La vía a los Llanos Orientales es quizás el mejor ejemplo de cómo un corredor estratégico puede convertirse en un obstáculo para el desarrollo productivo. Durante años ha estado marcada por cierres recurrentes, restricciones horarias e incertidumbre operativa que afectan directamente la capacidad de producir y transportar alimentos.Desde Fenavi hacemos un llamado al nuevo gobierno para que esta situación sea abordada como una prioridad estratégica. Más que una obra de infraestructura se trata de garantizar la conectividad de una región clave para la producción de alimentos y para el futuro agroalimentario de Colombia¿Cómo proyecta Fenavi su crecimiento en el segundo semestre?El 2026 es un año decisivo para la avicultura colombiana al mantener su compromiso hacia la sanidad, la sostenibilidad, el fomento al consumo y la apertura internacional; reafirmando el papel del sector como uno de los motores estratégicos del agro nacional. Para el segundo semestre se proyecta un crecimiento de 1,3%. Así se espera un crecimiento anualizado del 3.4%, de los cuales 2,3% en Pollo, superando los 2 millones de toneladas; y 5.3% en Huevo, lo que se traducirá en más de 20 mil millones de unidades.¿Cómo se puede invitar a los colombianos a que consuman más proteína avícola y eliminen los mitos de los químicos en el pollo?La mejor manera de combatir la desinformación es con evidencia científica, transparencia y pedagogía. Los consumidores tienen derecho a conocer cómo se producen los alimentos que llegan a sus hogares y cuáles son los controles que garantizan su calidad e inocuidad.Fenavi desarrolla de manera permanente campañas y contenidos pedagógicos para acercar a los consumidores a la realidad de la producción avícola explicando aspectos relacionados con la nutrición, la bioseguridad, el bienestar animal y los procesos que garantizan la calidad del pollo y el huevo.La confianza de los colombianos en estas proteínas se refleja en las cifras. Hoy el consumo per cápita alcanza los 366 huevos y 37,8 kilogramos de pollo al año, respaldado por una producción superior a 19.402 millones de huevos y más de 2 millones de toneladas de carne de pollo. Estos resultados demuestran la fortaleza y resiliencia de una cadena que abastece diariamente a millones de familias.La producción avícola colombiana cuenta con el respaldo de una sólida institucionalidad sanitaria, integrada por entidades como el ICA y el Invima, así como por miles de granjas certificadas que cumplen estrictos estándares de bioseguridad y calidad. A esto se suma el trabajo permanente de capacitación y asistencia técnica a los avicultores en las diferentes regiones del país.El gremio también impulsa espacios académicos, técnicos en las regiones como el centro del país, Santander, Eje Cafetero, Antioquia y Costa con el propósito de acercar el conocimiento al público, promover el diálogo con las autoridades y compartir buenas prácticas sobre la producción avícola.Este año, el Congreso Fenavi 2026 que llevaremos a cabo del 1 al 3 de septiembre en Cali, será una nueva oportunidad para mostrar los avances del sector en productividad, sostenibilidad, innovación, bienestar animal y seguridad alimentaria. El evento reunirá a productores, proveedores, representantes del Gobierno, profesionales de la salud y otros actores estratégicos para seguir fortaleciendo una industria cada vez más moderna y competitiva.Iniciativas como “El País del Pollo” y “Con Huevos Queda Mejor” han contribuido a promover el consumo de estas proteínas, destacar sus beneficios nutricionales, reconocer el trabajo de miles de productores en el campo y celebrar al pollo y al huevo como alimentos fundamentales en la mesa de los colombianos. Dentro de ocho días tendremos el evento “Pollo Shares 2026”, una iniciativa social realizada junto con ABACO, que desde sus inicios en 2019 hasta 2026 ha entregado más de 2.255.800 raciones de pollo colombiano a la primera infancia de nuestro país, que refleja el compromiso del sector avícola con el bienestar y futuro de Colombia.Nuestro compromiso es seguir generando confianza a través de información rigurosa y de una mayor comprensión de la cadena productiva, para que los colombianos tengan la tranquilidad de consumir alimentos seguros, nutritivos y de alta calidad. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.