Esteban se llev� una sorpresa cuando abri� el sobre alargado color crema. La �ltima l�nea de la invitaci�n detallaba espec�ficamente: �Ser� un evento s�lo para adultos�. Eso implicaba que aquella boda en Madrid no la iba a poder disfrutar con sus peque�os. En el instante en el que se dio cuenta, la alegr�a qued� un poco rebajada. Y aparecieron las l�grimas: las del mayor de los nenes al conocer su exclusi�n de la fiesta.Igual que �l, muchos progenitores ven con inquietud c�mo la tendencia adults only se est� expandiendo de forma imperceptible pero imparable desde el mundo del ocio (hoteles, restaurantes, bares, piscinas, cruceros...) a otros espacios y servicios, como los viajes en tren o en avi�n. E incluso, mal que le pese a Esteban -que en realidad no se llama as�- al �mbito �ntimo de las celebraciones familiares.�En menos de 10 a�os vamos a tener d�as sin ni�os en los parques de atracciones�, bromea (o no) Albert Vinyals, profesor de Psicolog�a del Consumo en la Universitat Aut�noma de Barcelona.�Por qu� de repente parece que los ni�os provocan alergia, como las ariz�nicas o el gluten? �Qu� intereses hay detr�s de la invisibilizaci�n de una parte de la ciudadan�a que todav�a no tiene poder de decisi�n, se expresa con dificultad y es ajena a los procesos electorales? �Se puede permitir un pa�s con una tasa cr�tica de reemplazo, en el que lo que no sobran son cr�os, un apartheid infantil?�En absoluto�, resume Alejandro Macarr�n, director de la Fundaci�n Renacimiento Demogr�fico. �Cada vez hay m�s gente que s�lo ve a los ni�os como una molestia, que no los observa con empat�a. Una sociedad que los valora tan poco est� cavando su propia tumba�.A juicio de Vinyals, este fen�meno segregacionista se explica por la confluencia de dos factores: la transici�n de un modelo de sociedad comunitaria a otro m�s individualista y la obsesi�n con la gratificaci�n inmediata y sin l�mites. �Gran parte de nuestras decisiones de consumo se basa en la b�squeda de espacios de seguridad y control. Los establecimientos adults only ser�anun refugio frente a lo imprevisible y lo inc�modo, en tanto que los ni�os representar�an el caos, una interferencia que impide gozar del hedonismo absoluto que ofrecen esos establecimientos. Sin ni�os propios ni ajenos, se ven como las vacaciones perfectas�, resume un docente que en sus clases lo mismo se apoya en el ensayo de Ulrich Beck La sociedad del riesgo global (Ed. Siglo XXI, 2006) que en los reels m�s disfrutones. �Los sitios donde vas con ni�os no son los m�s instagrameables�, remacha Vinyals.Para saber m�sLas vacaciones de verano son un excelente banco de pruebas, ya que la sustituci�n de la rutina escolar por todo tipo de planes alternativos permite a madres y padres comprobar de primera mano si vivimos en un planeta adultoc�ntrico... o directamente ni�of�bico. El pasado jueves, en el cierre de temporada de La revuelta (TVE), la actriz Candela Pe�a aprovech� su presencia en el programa para dar las gracias a su madre por evitar algo que se ha normalizado hace rato: la exclusi�n infantil dom�stica. �Nunca me sent� en la mesa de los ni�os. Me dej� dar mi opini�n, aunque fuera un zurullo�, confes� la int�rprete.Abundando en la escatolog�a, Pe�a tild� a los hoteles adults only de �puta mierda� y lanz� un mensaje a progenitores como ella: �No se�is mojones con los chiquillos. El adulto de hoy es el ni�o herido que fuiste�.El soci�logo Iv�n Rodr�guez, que da clases en la Universidad de Huelva, ve implicaciones que van mucho m�s all� de las que tienen que ver con la diversificaci�n de la oferta tur�stica. �Por desgracia, lo que est� impulsando este cambio es que los ni�os se han convertido en un grupo muy minoritario en lo demogr�fico a los que muchos ya no toleran f�cilmente. Como tenemos una sociedad que, adem�s, tiende a encerrarse en c�maras de eco en las que evitamos encontrarnos con personas que difieren de nuestros gustos u opciones de vida, aparecen todos los elementos para que haya personas que vean en esto un nicho de negocio. Un negocio boyante posibilitado por el hecho de que cada vez se retrasa m�s el momento de tener hijos, con lo que no somos conscientes de sus necesidades, o bien directamente se planifica una vida en pareja sin ellos y entonces parece que los de los dem�s nos estorban�, argumenta quien tambi�n es miembro del comit� investigador sobre Infancia en la Federaci�n Espa�ola de Sociolog�a.�Lo peligroso es que esta tendencia est� saltando desde lo que puede ser m�s o menos anecd�tico -hoteles, restaurantes, etc.- a lo que debiera constituir un derecho b�sico. Como por ejemplo, la vivienda. Ya hay muchas que no se alquilan a familias con ni�os�, alerta Rodr�guez sobre los caseros que prefieren no tener que repintar las paredes o acuchillar el parqu� con m�s frecuencia de lo habitual.�Qu� mensaje transmite una sociedad que veta el acceso de los ni�os a los hoteles y los restaurantes y ahora empieza a hacerlo a las viviendas y las bodas?Uno de intolerancia, claramente. Parece que lo que es normal en un ni�o porque es propio de su desarrollo -que r�a o llore, que le cueste pasarse dos horas sentado a una mesa o que necesite correr por un pasillo- ya no es tolerable para los adultos. La diferencia es que ese mensaje lleva impl�cita la idea de que con los ni�os puede hacerse lo que no nos atrever�amos a hacer con los mayores: la exclusi�n total, que no es sino otra forma de discriminaci�n. �Te imaginas un hotel �nicamente para hombres que piensan que las mujeres hablan demasiado? �O un supermercado s�lo para j�venes porque alguien piensa que los ancianos son m�s lentos haciendo la compra? Con los ni�os se hace porque no los vemos como personas: para mucha gente est�n m�s cerca de ser considerados objetos... o mascotas.Uf.Lo de las bodas es peor todav�a: aqu� la discriminaci�n hacia la infancia ni siquiera es la base de un negocio. La practican amigos o familiares que o bien no quieren aguantar a los hijos de los dem�s o piensan que les beneficia. Me pregunto qu� pasar�a si al dar un regalo econ�mico a los novios en una boda sin ni�os, los invitados les advirtieran que han descontado lo que cuesta pagar a quien se ha hecho cargo de sus hijos esas horas.El asunto, como se ve, es bastante m�s peliagudo que la contrataci�n de una canguro por una tarde o la inclusi�n de nuggets de pollo en un banquete nupcial. Para entender c�mo hemos llegado hasta aqu�, hay que viajar a Jamaica. En abril de 1981, el empresario local Butch Stewart, que hasta entonces se hab�a dedicado a la venta de electrodom�sticos y aparatos de aire acondicionado, compr� dos hoteles abandonados en Montego Bay, al noroeste de la isla. Uno de ellos decidi� rehabilitarlo y convertirlo en alojamiento exclusivamente de parejas heterosexuales. Para ello, dise�� experiencias rom�nticas en las propias instalaciones, llen� la carta de platos gourmet y ofreci� barra libre de bebidas pr�mium.As� naci� oficialmente el concepto adults only.Cuatro d�cadas y media despu�s son miles los hoteles en todo el mundo orientados a este segmento de mercado. El visionario Stewart, el mismo al que poco despu�s se le ocurri� construir el primer bar dentro de una piscina de todo el Caribe, se hizo millonario con la cadena Sandals Resorts y anim� a otros a seguir su filosof�a.Un informe de Hosteltur revel� en 2018 que Espa�a era la tercera potencia mundial en el nicho s�lo para adultos, por detr�s de Jap�n y Brasil. Aunque la Confederaci�n Espa�ola de Hoteles y Alojamientos Tur�sticos (CEHAT) no dispone de un registro centralizado, se estima que en nuestro pa�s hay entre 150 y 250 establecimientos con estas caracter�sticas. Suponen el 5% del total y est�n localizados sobre todo en las costas y los dos archipi�lagos. La escuela de negocios Ostelea ha constatado que s�lo en Baleares se han construido 100 complejos reservados a los mayores de edad. O, dicho de otra manera, no recomendados para los menores, ya que el art�culo 14 de la Constituci�n recoge que �los espa�oles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminaci�n alguna por raz�n de nacimiento, raza, sexo, religi�n, opini�n o cualquier otra condici�n o circunstancia personal o social�.�No est� habiendo un alza de hoteles s�lo para adultos. Lo que vemos es que estos se especializan cada vez m�s. Sobre todo, por �pocas. Un hotel se orienta a familias determinados meses igual que otros se orientan a participantes de ferias y congresos o a deportistas�, matiza Ram�n Estalella, secretario general de CEHAT. ��Las bodas sin ni�os? No he estado en ninguna. A m� me encanta que en las bodas siempre est�n la abuela y el beb�.La especializaci�n a la que hace referencia Estalella no se visibiliza con el cartel de un chupete bajo de una equis roja en el mostrador de recepci�n. Se suele presentar al hu�sped con forma de sutil descripci�n disuasoria. Quien lea �atm�sfera de exclusividad y tranquilidad� intuye que ese hotel no tiene colchonetas hinchables y columpios, sino spa y jacuzzi. Igual que se deduce que un restaurante que promociona con orgullo sus catas de vino no es el m�s indicado para que cene una prole infinita como la de la serie Los Serrano. El conflicto en relaci�n a los ni�os se produce cuando la imposici�n desplaza a la libertad de elecci�n.A principios de 2023, la creadora de contenido Verdeliss denunci� en sus redes sociales la discriminaci�n de una madre con cuatro hijos a la que hab�an prohibido viajar en un vag�n silencioso de AVE. Ya sabe, �se que no admite conversaciones en voz alta ni m�sica sin auriculares y en el que suelen viajar ejecutivos y oficinistas con sus port�tiles.Estefan�a Unzu, nombre real de la influencer, madre tambi�n ella de familia numerosa, relat� que una vez subi� a un vag�n silencioso con uno de sus beb�s y el revisor la oblig� a marcharse, a pesar de que el peque�o dorm�a pl�cidamente. Argument� entonces que un cr�o no hace m�s ruido que un adulto que est� usando dispositivos electr�nicos. Y critic� la �poca humanidad� y las restricciones injustas que sufren las familias con ni�os peque�os en espacios p�blicos.Lo del tren en Espa�a ya se est� viendo en los aviones fuera de nuestro pa�s. En noviembre de 2023, apenas unos meses despu�s de la rajada de Verdeliss, la aerol�nea neerlandesa-turca Corendon Airlines hizo Historia al ser la primera de Europa en operar con par�metros similares a los del adults only de la hosteler�a y la restauraci�n. Fundada por el empresario Atilay Uslu, propietario de una cadena hotelera orientada a parejas DINKY [acr�nimo en ingl�s referido a las parejas con una holgada situaci�n financiera y sin descendencia], la compa��a convirti� el vuelo de 10 horas entre �msterdam y Cura�ao en una prueba piloto. �C�mo? Permitiendo a los pasajeros pagar entre 45 y 100 euros extra por sentarse en la zona delantera del avi�n, aislada del resto del aparato y reservada para mayores de 16 a�os.Tres a�os m�s tarde, la ruta opera con estos mismos atractivos y Corendon se plantea ampliarla a otros destinos. En las ant�podas de esta estrategia comercial se situ� la se�ora Woo, hero�na viral en 2019. Consciente de que un vuelo transcontinental (Se�l-San Francisco) con un beb� a bordo pod�a ser insoportable para buena parte del pasaje, reparti� m�s de 200 bolsas de regalo a sus compa�eros de asiento. Ven�a a ser una disculpa anticipada por si a su criatura le daba por berrear en un lugar del que no hab�a escapatoria. En las bolsitas hab�a chuches y tapones para los o�dos.Resulta curioso, por parad�jico, comprobar c�mo ciertos hitos van quedando en el retrovisor como si nunca hubieran existido. La cadena juguetera Imaginarium se gan� el corazoncito de grandes y peque�os en los primeros 2000 simplemente instalando a la entrada de sus tiendas una puerta con forma de herradura del tama�o de sus mejores clientes. Y el S�nar vio l�gico crear un espacio con actividades creativas orientadas a los hijos de los asistentes del festival de m�sica electr�nica. Lo llamaron S�nar Kids y fue pionero en el circuito aut�ctono. En su primera edici�n (2009) pasaron por �l 5.300 personas.��bamos viendo de qu� forma los ni�os participaban cada vez m�s, de una forma muy natural, sobre todo en los apartados m�s interactivos de la parte expositiva del festival�, explicaba Enric Palau, uno de los tres fundadores del S�nar, en una charla TED al a�o siguiente de la puesta en marcha de la iniciativa. �Esto, m�s el hecho de que personalmente hemos tenido hijos, parte de nuestro p�blico se ha hecho mayor y tambi�n los ha tenido, y hemos ido teniendo una experiencia vivencial con lo que quer�amos compartir con ellos, es lo que nos llev� a pensar en un formato de evento para ni�os�, a�ad�a.Hoy Imaginarium no existe (cerr� en 2024), los tres cofundadores del S�nar se desvincularon del festival el a�o pasado (hab�an vendido sus acciones a una multinacional en 2018) y la tendencia adults only sigue ciega su camino. Eso s�, con la oposici�n de algunas madres en prime time. Como la mencionada Candela Pe�a o Henar �lvarez. La humorista, tambi�n en TVE hace unos d�as, dedic� un mon�logo al temita.�Nos empe�amos en hacer como que no existen y en no adaptar el mundo a ellos�, atacaba la ni�ofobia. �Restaurantes a los que no puedes entrar con un carrito; toboganes de metal, que me dir�s en verano qu� hacemos con eso; plazas en las que no pueden jugar a la pelota; lugares p�blicos en los que no le puedes dar el pecho a tu hijo... Que digo: 'Perdona, es un beb�. Si fuera un se�or de 48 a�os que me llama mami, entiendo que no es el sitio'... Y luego ya la repanocha es lo de los hoteles donde los ni�os no pueden entrar [...] Pondr�amos el grito en el cielo si la discriminaci�n fuera por raz�n de g�nero, con otros grupos de edad, nacionalidades, color de piel, tipos de cuerpos... �Mira la que se ha liado con La casita de Bad Bunny! Pero como son ni�os... Cuando discuto de esto, la gente me dice: 'Es que los ni�os molestan, porque juegan, corren, vomitan...'. Y yo les digo: 'S�, y los guiris tambi�n y les ponemos alfombra roja'. �Y sabes cu�l es la diferencia entre los ni�os y los guiris? Que su presencia no te encarece la vivienda�, se desahogaba la presentadora de �Al cielo con ella!�No nos escandalizamos por el hecho de que en los colegios no haya aire acondicionado. La que se montar�a si donde no lo hubiese fuera en una oficina del INEM�, compara el profesor Vinyals.Pensar en c�mo ser�a un mundo (todav�a m�s) insensible hacia los menores no exige un gran esfuerzo de imaginaci�n. Est� relativamente fresco el recuerdo del Estado de Alarma y el confinamiento pand�mico, cuando el Gobierno permiti� salir antes a la calle a los perros que a los carritos de beb�. Cuando se acordonaron los parques p�blicos con cinta se�alizadora, como si fueran escenarios de un crimen, y las familias tuvieron que lidiar en casa con la ansiedad de los churumbeles.�Fue algo brutal. Yo ten�a entonces un ni�o de tres a�os que era un terremoto y mi mujer estaba embarazada. Ninguno pod�a salir. Ella se iba todo el rato a hacer como que hac�a la compra porque necesita poder andar�, recuerda Vinyals. �Te digo m�s: mi grupo de amigos est� formado por gente superanimalista. Pues bien, las seis o siete parejas con ni�os nos sacamos el pase anual del zoo de Barcelona, al que jam�s habr�amos entrado, porque era el �nico espacio al aire libre en el que pod�amos estar con ellos�.La libertad en su acepci�n m�s burlona es uno de los argumentos que esgrimen los defensores de los llamados enlaces childfree. �En mi boda no quise ni�os y me pareci� divertid�simo el hate�, ha confesado Susana Molina (Susana Bicho), ganadora de Gran Hermano e influencer. La cuenta Elpodcastdedruni animaba esta semana a tomarse las cr�ticas a la decisi�n de Bicho �con humor y palomitas�. �Organizar un evento personal hoy en d�a es enfrentarse a un tribunal de opiniones ajenas�, justificaban sus responsables. �Cuando rompes con una tradici�n social, la gente no se enfada por tu acci�n, se enfada porque has tenido la libertad de priorizar tu deseo por encima del qu� dir�n�.En una encuesta realizada por la app de planificaci�n de bodas Bridebook, el 70% de los participantes afirm� que los ni�os no deber�an acudir a estas celebraciones. El mismo sondeo se�ala que las bodas sin ni�os han dejado de ser vistas por los millennials y los zetas como algo excepcional.�No me sorprende porque son precisamente los que menos hijos tienen. El 40% de los espa�oles en edad f�rtil no tendr� ni siquiera uno�, expone con crudeza el dem�grafo Macarr�n. �Tiene todo el sentido�, analiza Vinyals. �Son las generaciones que han crecido con la l�gica de la individualizaci�n y la muerte de los rituales. La boda ha dejado de ser un ritual para ser un producto dise�ado por una wedding planner, un evento experiencial de alta gama, un capricho de ricos que introducimos en nuestra vida. Y claro, te lo puedes perder si est�s pendiente de cambiar un pa�al�.
No es pa�s para ni�os: "Cada vez hay m�s gente que s�lo los ve como una molestia"
Esteban se llev� una sorpresa cuando abri� el sobre alargado color crema. La �ltima l�nea de la invitaci�n detallaba espec�ficamente: «Ser� un evento s�lo para...








