La fiscalía de Hungría ha acudido a una sede del partido Fidesz, la formación del ex primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, y ha registrado sus servidores informáticos en una investigación por corrupción, según ha confirmado a Associated Press una portavoz de la fiscalía del condado de Bacs-Kiskun, al sur de Budapest, donde se han producido los registros.
El propio partido reveló la actuación en un comunicado publicado en sus redes sociales, en el que acusa al “régimen autocrático” de un exceso “sin precedentes” desde el fin del comunismo, en 1990. “El plan del Partido Tisza [del actual primer ministro, Péter Magyar] para eliminar a Fidesz y a la oposición mediante tácticas políticas ha fracasado. Por lo tanto, el Partido Tisza intenta ahora legalizar la inhabilitación legal de Fidesz”, sostiene el comunicado.
Magyar contestó en un mensaje en el que manifestó haberse enterado de la operación por la publicación de Fidesz. “Esperamos por la información de la fiscalía”, añadió.
Las autoridades iniciaron este año una investigación penal contra varios cargos de Fidesz, tanto en activo como retirados, por decisiones opacas sobre asignaciones de partidas del Fondo Nacional de Cultura (NKA) a artistas y organizaciones ligadas al partido por valor de más de 17.000 millones de florines (47 millones de euros). Los implicados negaron haber cometido irregularidades.










