Editorial Expansi�nActualizado 21

JUL.

2026 - 12:13El presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, junto al presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune.FERNANDO CALVOEFEEl acuerdo para normalizar los env�os de gas tras la crisis de 2022 es positivo para ambos pa�ses.El acuerdo escenificado ayer entre los gobiernos de Espa�a y Argelia para incrementar en hasta un 15% el suministro de gas a nuestro pa�s no s�lo aporta certidumbre al flujo de las importaciones de una materia prima cada vez m�s relevante en el mix energ�tico nacional. Tambi�n pone fin al conflicto diplom�tico con uno de nuestros vecinos m�s importantes del sur, clave para el control de las corrientes migratorias hacia Espa�a. Al hilo, S�nchez contin�a sin explicar las razones �ltimas de la decisi�n que adopt� a comienzos de 2022 para modificar unilateralmente, y sin previa consulta al Congreso de los Diputados, la postura tradicional mantenida por nuestro pa�s en el conflicto del S�hara Occidental, comprometiendo el apoyo al plan de autonom�a de la zona propuesto por Marruecos que dejar�a al pueblo saharaui, tradicionalmente respaldado por Argelia, sin el derecho de autodeterminaci�n que reconoce Naciones Unidas a todos los territorios descolonizados. Est� por ver si la normalizaci�n de las relaciones comerciales con Argelia, que se completar� con una cumbre bilateral en Madrid el pr�ximo mes de octubre, traer� tambi�n el reequilibrio en las relaciones de vecindad, que se han visto descaradamente balanceadas en favor de Marruecos desde que S�nchez lleg� al poder. De momento, el acuerdo para incrementar los env�os de gas desde Argelia a Espa�a es positivo para las dos econom�as. El pa�s norteafricano se garantiza mayores compras a futuro de uno de sus principales clientes frente a la competencia que representa el gas natural licuado procedente de Estados Unidos, que ha irrumpido con fuerza en el mercado europeo pese a su mayor coste en el marco del aislamiento econ�mico a Rusia como castigo por la guerra contra Ucrania. Desde el m�nimo registrado en 2022 (24%), el gas argelino ha ido recobrando cuota de mercado de forma paulatina en nuestro pa�s hasta aproximarse al 38%. Con el aumento previsto de las exportaciones en un 15% -dos terceras partes a trav�s del gasoducto Medgaz que conecta con la Pen�nsula Ib�rica a trav�s de Almer�a, y el resto por v�a mar�tima en forma de GNL-, su peso podr�a volver a los niveles previos al conflicto diplom�tico. Lo que supondr� un importante ahorro para nuestro pa�s en una coyuntura adversa, al haberse disparado su coste en los mercados financieros (un 33% desde comienzos de julio) al calor del enconamiento de las hostilidades b�licas en Oriente Pr�ximo.Opini�nEditorialEnerg�aeconom�aPedro S�nchezGuerra en Ir�n