Madrid (EFE).- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, protagonizará este lunes su primera visita en seis años a Argelia, con la que pretende evidenciar la plena recuperación de la relación bilateral tras la crisis por la posición española sobre el Sáhara Occidental y con el gas como pieza clave de esa relación.

Sánchez vuela esta madrugada a Argel desde Nueva York, donde asistió a la final del Mundial de fútbol en la que España se proclamó campeona al ganar por 1-0 a la selección argentina.

La crisis sobre el Sáhara

El Gobierno considera que la crisis por el respaldo que dio Sánchez a la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara, apoyo que se sigue manteniendo, ya quedó atrás como pudo verse en el viaje que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, hizo a Argel el pasado mes de marzo.

Una visita en la que el presidente argelino, Abdelmayid Tebboune, comunicó la reactivación del Tratado de Amistad con España que había quedado suspendido.