La última vez que Pedro Sánchez visitó Argelia todavía se usaban las mascarillas por la covid-19. Era octubre del año 2020. Desde entonces ha cambiado mucho el contexto geopolítico y las relaciones entre ambos países se resintieron sobremanera a partir de 2022. La decisión del presidente del Gobierno de enviar una carta a Mohamed VI avalando su plan de autonomía para solucionar el conflicto del Sáhara Occidental provocó la ruptura argelina. El país árabe retiró a su embajador en España y anuló el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación. PublicidadArgelia ha sido históricamente aliado del pueblo saharaui y de sus representantes legitimados por la ONU, el Frente Polisario. De hecho los campamentos de población refugiada saharaui se encuentran en la localidad fronteriza argelina de Tinduf. El cambio de posición histórico de Sánchez irritó a los mandatarios argelinos. La ruptura no solo fue a nivel diplomático sino también en los intercambios comerciales, que se redujeron casi a la nada durante un tiempo. Pero de manera gradual y progresiva, según también lo destacan fuentes de Moncloa, las relaciones se han ido recuperando. De hecho, este viaje de Sánchez es la culminación de un proceso. A finales de 2023 el embajador argelino volvió a su puesto. Y ya en octubre del pasado año el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajó a Argel y se reunió tanto con su homólogo argelino como con el presidente Abdelmadjid Tebboune. Hizo lo propio José Manuel Albares, ministro de Exteriores, el pasado mes de marzo. En ese viaje el mandatario argelino remarcó que volvía a entrar en vigor el tratado bilateral roto en 2022. Albares acompañará a Sánchez, como también la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica Sara Aagesen. En este contexto, en Moncloa no ocultan que el viaje servirá definitivamente para visibilizar el comienzo de una nueva etapa y la superación de la crisis bilateral. Las fuentes gubernamentales consultadas recalcan que la posición española sobre el conflicto saharaui no ha cambiado y recalcan que apoyan una solución mutuamente aceptable en el marco de la ONU. Del mismo modo dan todo el apoyo al enviado especial de Naciones Unidas y mantienen su reconocimiento a que la base más sólida para esa solución es la autonomía.En Moncloa no entran en especulaciones sobre por qué se han retomado al 100% las relaciones y simplemente señalan que ha sido Argelia quien ha dado signos de acercamiento. Según ha publicado este medio tras consultar a expertos o fuentes conocedoras de la realidad argelina, serían varios los factores que explican el deshielo. En el asunto saharaui Argelia ha visto con buenos ojos los discursos de Sánchez en la ONU sobre el tema, en los que no ha pronunciado el plan de autonomía. A esto se suma la enorme simpatía por la posición pro palestina del Gobierno progresista. Pero especialmente priman las cuestiones de seguridad, migración o económicas. PublicidadPrecisamente este último asunto es uno de los principales objetivos del viaje de Sánchez. Argelia es el principal proveedor de gas de España y nuestro país es su segundo cliente detrás de Italia. El viaje de Sánchez, que se verá con Tebboune, coincide con una reciente visita esta semana del mandatario argelino a Alemania con los suministros de gas como telón de fondo. En Moncloa además señalan que España busca también favorecer un impulso para que Argelia se acerque más a la UE. El Gobierno por tanto afronta ahora una negociación con el objetivo claro de aumentar el suministro de Argelia. Concretamente un 10% más del actual y doblar el suministro de GNL (gas natural licuado). En Moncloa las fuentes consultadas aseguran que Argelia tiene buena predisposición en un contexto internacional de mercados gas tensionados con el factor adicional de la eliminación del gas ruso por las sanciones de la UE.Por todo ello Sánchez se rodeará de representantes de las principales empresas energéticas españolas con capacidad de firmas esos acuerdos: Repsol, Naturgy, Moeve y Enagás. Para que todo esto se dé, explican en Moncloa, tiene que haber un acuerdo político que sirva marco general para luego ya negociar los asuntos técnicos en las empresas mencionadas.PublicidadOtros lazos comerciales Otros de los objetivos principales es reforzar los lazos comerciales y de inversión entre España y Argelia más allá del ámbito energético. Por eso Sánchez mantendrá un encuentro con un grupo de empresas de otros sectores que van desde las infraestructuras, agua, alimentación, ingeniería o energías renovables. Explican fuentes de Moncloa que los argelinos están en un proceso de diversificación. Por un lado para la atracción de mayor inversión y explotar nuevos recursos. En el Gobierno animarán en este sentido a que las empresas españolas vayan y exploren posibilidades. Uno de los ejemplos planteados tiene que ver con el desarrollo de fuentes de energía renovables, especialmente la solar. Algunas empresas españolas podrían ayudar en este sentido, recalcan en Moncloa, y también por las apuestas por el hidrógeno verde. El objetivo por tanto es llegar a acuerdos en este sentido. España tiene un déficit comercial importante, de alrededor de 5.000 millones de euros, con Argelia que ahora el Gobierno quiere comenzar a equilibrar. Es probable que del viaje salga también la concreción de una Reunión de Alto Nivel (RAN) entre ambos países para antes de finales de año. Lleva sin celebrarse un encuentro bilateral de ese tipo desde el año 2018 con Mariano Rajoy como presidente.