La ley de Amnistía, plenamente constitucional y con sello UE, es el colofón lógico del gran pacto político que fue la moción de censura de 2018. Con aquella audacia de éxito, se abrió un ciclo político que transcendía la mera censura al Gobierno de Mariano Rajoy . La moción cristalizó la mayoría plurinacional y transversal que estaba latente en el Congreso desde diciembre del 2015, cuando el bipartidismo pasó a mejor vida. El presidente Pedro Sánchez , un político libre desde que ganara las primarias de su partido, tuvo el arrojo de enhebrar esa mayoría parlamentaria que, con más haberes que debes ha llegado hasta hoy. Moción de censura, indultos, amnistía, siempre fruto de una mayoría social, electoral y política, en tránsito generacional en base a una idea de España transversal y plurinacional. Es la secuencia lógica de una España en la que caben todas las Españas, frente a otra España tan legítima que es la que de aquellos que consideran que cabe solo una sola. De eso trató la moción y la sucesión de hechos políticos que llegan hasta el pronunciamiento del TJUE del pasado jueves 16 de julio, con el icónico “todos dentro” de Enric Juliana .En 1976, cuando todo esto de la democracia recién arrancaba, el anhelo del español medio era, si recuerdan, ser europeo. Aún no formábamos parte de la UE, pero queríamos ser como el alemán o el francés. En 1986 entramos en la CEE como materialización de aquel estándar vital y desde aquel justo momento los anhelos de la materia social de esa España en la que caben muchas España y la institucionalidad fueron de la mano. Lo vimos la semana pasada también. Este es un gran bastión del complejo España. El europeísmo, la reconciliación, el bienestar, el contexto de la Unión Europea. Ser demócrata para ser europeo fue el primer paso todavía incompleto, pues necesita ser renovado con un nuevo acuerdo para la convivencia democrática, con sello UE, camino de los 50 años de la Constitución española. Ahora, sí, una vez “todos dentro,” ya estamos en disposición de dar ese paso que es la gran reforma institucional para acompasar el andamiaje institucional de España. Pero para ello es prioritario, urgente e importante recuperar a Junts.Aliança Catalana se alimenta de la inercia, desazón y primacía actual del otro: las derechas de PP y VoxEn cómo construye Junts su resultado actual está la constatación de que es posible su repunte y superar a Alianza Catalana (AC). Los de Puigdemont ceden hoy votos a todas partes y tienen saldos negativos con todos los partidos, con ERC, PSC y Aliança Catalana, fundamentalmente. Recibe 60.000 votos entre otros, blancos, abstencionistas y nuevos electores, que les mantienen técnicamente en el hospital. Todos se fijan en los 185.000 votos que Junts transfiere a AC, pero pocos en los 25.000 votos que cede a PSC, 65.000 a ERC y 70.000 a abstención, otros, blancos y la CUP. En total, 170.000 votantes, que es una cifra muy parecida a los 186.000 que se van a AC. Lo que le sucede a Junts es una doble vía de agua. Ahora bien, tan solo si cerrara las fugas a PSC, ERC, CUP y abstención, Junts estaría por arriba de Aliança. Sin apoyar a la mayoría transversal y plurinacional no lo logrará. Romper la baraja de la mayoría de la investidura ni colapsar la legislatura funciona. Su remontada solo se puede alimentar de ese lado que debe cumplir con Junts, escucharle recuperarle. AC se alimenta de la inercia, desazón y primacía actual del otro: las derechas de PP y Vox que tienen asegurado el consorcio y Abascal , la vicepresidencia, por indefinición de los actores, la incomparecencia todavía de la izquierda, la desmovilización consiguiente, el lento decantamiento hacia la derecha y los 700.000 votos que cede el PSOE al consorcio. Todo este combo, ahora mismo, impediría continuar las reformas que los ciudadanos necesitan, que arrancaron con la moción de censura. Hoy la ley de Amnistía sería imposible. Unos nuevos presupuestos sociales vitaminarán a los alcaldes y concejales en 2027. Recuperar a Junts es ahora lo mejor para Catalunya y el universo España.El expresident Carles Puigdemont, en una imagen de archivoSIMON WOHLFAHRT / AFPNext weekCuidar a la mayoríaDentro de un año nadie hablará ya sobre la ley de Amnistía, sino sobre cuántas Españas caben en esta España, ahora que todos los partidos vuelven a estar dentro. Y eso implica volver a enhebrar la materia social de esta España nuestra que en estos momentos está muy empatada. Cuidar la mayoría parlamentaria actual, a través de unos buenos presupuestos sociales, permitiría acumular el capital político para afrontar la gran reforma institucional que necesita España en el próximo 50 aniversario de la carta magna.El ojo de halcónLa izquierdaLa izquierda sabe que su oferta política no está cubriendo actualmente las expectativas de la demanda electoral. Ahora mismo la candidatura unitaria no es suficiente y quienes están llamados a liderar ese espacio ya son conscientes de ello. Si existiera una suma lineal de Sumar y Podemos, estarían en los 2,5 millones de votos, a medio millón del resultado de las últimas elecciones generales del 23-J. Todavía falta mucho. Ahora bien, aún “Unidos y revueltos”, quitarían cinco escaños a la derecha en los restos. Éste es el punto de partida.