El rostro demográfico de la Unión Europea será muy distinto dentro de las próximas décadas. Habrá menos jóvenes, disminuirá la población en edad de trabajar y aumentará de forma significativa el número de personas mayores. Según las proyecciones de Eurostat, los jubilados ganarán cada vez más peso dentro de la sociedad europea hasta el punto de duplicar su proporción respecto a la población activa antes de que finalice el siglo.La Oficina Estadística de la Unión Europea estima que en 2025 había alrededor de 10 personas en edad de trabajar por cada tres mayores de 65 años. Para 2100, esta relación se reducirá de forma notable y habrá aproximadamente 10 trabajadores por cada seis pensionistas.

Detrás de esta evolución se encuentra el proceso de envejecimiento demográfico que afecta a Europa. La caída de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida están provocando que crezca el número de personas jubiladas en comparación con quienes se encuentran en edad de trabajar. Además, se están retirando generaciones como la del baby boom. Esta transformación plantea importantes desafíos económicos y sociales para las próximas décadas.

Eurostat estima que la población crecerá ligeramente un 0,3% en los próximos tres años, al pasar de 451,8 millones de habitantes en 2025 a 453,3 millones en 2029. A partir de entonces, prevé un descenso progresivo hasta los 445 millones en 2050 y los 398,8 millones al final del siglo. En otras palabras, una disminución del 11,7% en 50 años.