Los postes cargados de cables y el enredo de redes aéreas comienzan a desaparecer de algunas de las principales avenidas de Quito. La capital acumula ya 60 kilómetros de cableado soterrado, como parte de un plan que busca transformar la imagen urbana, mejorar la seguridad y reducir la contaminación visual.Sin embargo, el reto está lejos de concluir: el Municipio proyecta superar los 100 kilómetros de redes subterráneas hasta 2027, una meta que marcará el futuro de la infraestructura de telecomunicaciones y energía en la ciudad.Los proyectos en ejecución y las vías terminadasActualmente, una de las calles en ejecución es la avenida Alonso de Angulo, en el sur de Quito, un proyecto que comprende 10 kilómetros de soterrado con una inversión de $ 2 millones aproximadamente.PublicidadFernando Chancay, coordinador del área de soterramiento, contó en el sitio cuáles son los proyectos de esta índole que ya se han completado. En total son cinco sectores o corredores principales donde la EPMMOP ha retirado el sistema de cableado.CES interviene la Universidad Amawtay Wasi y suspende a sus máximas autoridades“Tenemos proyectos terminados en la avenida La Pradera, Colón, Centro Calderón, Rodrigo de Chávez y avenida 6 de Diciembre. En ejecución, nos encontramos en la Alonso de Angulo, un tramo de la Quitumbe Ñan, Cusubamba, Ajaví, El Inca y Cotocollao", indicó el funcionario.Nuevas licitaciones para el soterramiento en QuitoTres procesos han ingresado en licitación con el objetivo de que Pabel Muñoz culmine su administración con la intervención en las siguientes vías:PublicidadPublicidad“Son la avenida 12 de Octubre, Comité del Pueblo y una continuación de la avenida 6 de Diciembre. Esos son los proyectos que están en licitación y en preparatoria. La avenida Galo Plaza y avenida Teniente Hugo Ortiz cuando se retome la época académica", detalló Chancay.La preocupación de los vecinos por los cables colgantesSin embargo, el cabildo aún tiene una deuda pendiente con la comunidad que habita en Las Casas, La Granja, Solanda, La Ofelia, Carapungo, Tumbaco y Guayllabamba, donde vecinos han denunciado cables enredados, colgantes y en desuso que generan preocupación ante alguna emergencia.Giovanny Mosquera, morador de La Ofelia, contó el hecho sucedido en 2019, cuando unos cables en la intersección de la avenida del Maestro y La Prensa se incendiaron y los bomberos tuvieron que atender la emergencia, que no pasó a mayores pero causó cortes de luz en todo el barrio.“En el 2019 ya se incendiaron estos cables y todavía los veo ahí. El plan que propone el Municipio no comprende todo Quito, porque no tienen una operatividad segura y constante. A ratos se olvidan o bien de las zonas alejadas del norte o bien del sur. A medias es imposible", criticó el ciudadano.De igual forma, en Solanda, Esteban Piedra también habló sobre los problemas que genera el cableado aéreo en el barrio.“Los cables muchas veces se caen. Uno está caminando y de repente está un churo ahí colgado y tenemos que esquivar. La mayor parte de las veces, no sabemos si son de alta tensión o de qué serán, pero es peligroso“, sostuvo el hombre.PublicidadDenuncias de nuevas instalaciones y la inversión municipalA mediados de julio de este año, las personas que residen en la avenida de los Shyris denunciaron que una empresa proveedora de internet estaría instalando cables aéreos, pese al trabajo del Municipio en la zona. Esto puso en alerta a la empresa municipal, que aún sigue investigando los hechos, sin generar sanción alguna.¿Quién es el ‘influencer’ investigado por muerte de mujer en siniestro de tránsito en Quito?: él está libre y debe cumplir medidas cautelaresFrancisco Chancay añadió que el Municipio recibe una alerta en zonas de alta densidad de cableado, corredores de transporte, zonas turísticas, centralidades urbanas y áreas con mayor concentración de peatones.Es en esos barrios donde se interviene con un proceso amplio de excavaciones y túneles por donde ingresan los cables para no causar molestias relacionadas con suspensiones de luz eléctrica, internet o televisión pagada.La inversión que pretende asumir el Municipio bordea los $ 19 millones y culminará en el 2027 con más de 100 kilómetros de soterramiento en toda la ciudad. (I)