Enrique Bolland 19/07/2026 05:00 Actualizado a 21/07/2026 12:09 “Alicante tiene tres cosas que en el mundo son muy famosas: son sus playas, son sus palmeras... y es el Hércules, campeón”. Con bienintencionada ingenuidad, el himno del equipo de fútbol de la ciudad equipara su relevancia a la de sus indudables atractivos naturales. Mucho tendrán que cambiar las cosas para que eso sea cierto. Porque incluso quienes nunca la han visitado, saben que la capital alicantina destaca por la reconocida calidad de sus playas, que atraen más que ninguna otra cosa a los miles de turistas que estos ardientes días de julio cumplen el paradójico rito de tostarse un rato al sol para buscar luego el refresco salvador de un Mediterráneo preocupantemente templado.No es la temperatura del agua la única diferencia que nuestros antepasados, aquellos que gozaron de los “baños de ola” mediado el sigo XX, encontrarían si regresaran a los arenales del Postiguet, San Juan, La Albufereta, los Saladares, San Gabriel o La Almadraba. No es la temperatura del agua la única diferencia que nuestros antepasados, aquellos que gozaron de los “baños de ola” mediado el sigo XX, encontraríanEl Archivo Municipal de Alicante muestra estos días la transformación de las playas de la ciudad mediante la reproducción de postales que van de los años 50 a los 90 del siglo pasado. Con el título “Alicante y sus playas” en los ventanales de la calle Labradores se exponen imágenes del Postiguet, la Albufereta y San Juan en las que se aprecian los cambios en el paisaje, la urbanización y el crecimiento de la ciudad.Estas imágenes se complementan en el interior con fotografías que abarcan desde principios del siglo XX hasta los años setenta de distintas zonas de la ciudad: fachada marítima, calles, plazas, edificios y playas, así como de algún cartel promocional de las playas alicantinas, cuando nadie dudaba de que atraer más turistas era interesante para el comercio y el desarrollo local, cuando la idea de que el turismo pudiera representar un problema habría sonado a broma.El muelle de costa, la Explanada y el Bencantil al fondo.Ayto. AlicanteLas fotografías expuestas son obra de Cantos, Francisco Sánchez y Eugenio Bañón, fotógrafos clásicos cuya obra constituye un tesoro gráfico que el consistorio explota con sostenida frecuencia. La muestra será visitable hasta el próximo mes de octubre.La concejala de Cultura, Nayma Beldjilali, anima “a alicantinos y visitantes a recorrer los ventanales del Archivo Municipal y su interior para conocer la evolución de nuestras playas y algunas imágenes muy curiosas que nos retrotraen a las primeras imágenes en color y a la promoción del verano en Alicante”.