MundialVicente Del Bosque levanta la Copa del Mundo en Johannesburgo.Vicente del BosqueActualizado Domingo,

julio

00:49Cuando veo jugar a la selecci�n, su forma de dominar los partidos y acabar por imponer su control y estilo a equipos tan poderosos como Francia, a la que desactiv� totalmente, llego a la conclusi�n de que algo se ha hecho muy bien en el f�tbol espa�ol en todos estos a�os. Lo demuestra la selecci�n de Luis de la Fuente, pero tambi�n la femenina y otras muchas en categor�as inferiores. Detr�s de este �xito hay un arduo trabajo an�nimo de entrenadores y formadores en numerosos clubes que es necesario reivindicar. Leo Messi y Lionel Scaloni, rivales de Espa�a, son tambi�n beneficiarios del f�tbol espa�ol por su formaci�n como jugador y entrenador.Suceda lo que suceda en la final, Espa�a ha vuelto a mandar con su estilo, que es el del control del juego, a sus rivales. Es lo que tiene que repetir, hoy, en Nueva York, con serenidad, pero tambi�n con aplomo y ambici�n. De Argentina sabemos mucho, no s�lo de Messi. Hablamos de jugadores con mucho car�cter y un gen competitivo que llevan hasta la extenuaci�n. La semifinal contra Inglaterra fue un ejemplo.Raz�n de m�s, pues, para que el partido se juegue como quiere Espa�a, como hasta ahora ha conseguido en el Mundial, salvo en el debut ante Cabo Verde. Este torneo es peligroso y puede llevar a confundirte, especialmente en el arranque. Lo importante es tener claro el camino, y De la Fuente lo ha demostrado con claridad. La selecci�n est� bien dirigida y orientada, con equilibrio emocional, sin aspavientos.Desde la convocatoria fue evidente que De la Fuente ten�a claro su equipo. A veces los estados de forma pueden generar dudas, pero si crees de verdad en alguien no te dejas llevar por cuestiones puntuales, lo esperas. El estado en el que ha acabado Rodri es el fruto de esa confianza.Por lo que se observa desde fuera, la selecci�n tiene un grupo humano excepcional, algo clave. En mi opini�n, un vestuario sano est� m�s cerca de los �xitos. Nosotros lo ten�amos cuando ganamos, en 2010. Reconozco que es una tentaci�n establecer comparaciones entre aquella selecci�n y la actual, pero ni me corresponde ni creo que sea lo apropiado. Existe una base com�n que tiene que ver con el juego, pero cada una tiene sus perfiles y sus particularidades.