Opinión Exclusivo suscriptores Luis de la Fuente, el gestor de la nueva campeona del mundo, España. Foto: EFECOLUMNISTA Y CRÍTICO DEPORTIVO19.07.2026 20:09 Actualizado: 19.07.2026 20:09
El Mundial no se merecía a Francia ni a Inglaterra ni a Portugal ni a Marruecos. Tampoco a Argentina. Se merecía como vencedora a esta Roja de Luis de la Fuente, que llegó como favorita total de los analistas, de los aficionados, de las apuestas y del ambiente todo. Fue de lejos la mejor selección de las 48.No le pesó esa mochila pesadísima de ultracandidata, no la desanimó su desilusionante empate ante Cabo Verde en el debut y al final lo logró: es la nueva campeona del mundo. Está bien. Fue más que todos. Lo buscó, lo trabajó, creyó en sí misma, en su fútbol, en jugar siempre la pelota al ras, en cuidarla, respetarla y protegerla… hasta que la muerte los separe. Y se le dio. Excelente campeón. Si se pudiera hacer una estadística retrospectiva, jamás un campeón tuvo tanta tenencia de pelota, nunca dominó tanto a sus rivales. Y ganó el Mundial más largo de todos: debió trajinar durante 8 partidos. LEA TAMBIÉN Las claves del nuevo campeónEl 11 de julio de 2010 marcó una efeméride para el pueblo español, fue cuando ganó su primer mundial, en Sudáfrica. Ahora se agrega el 19 de julio, al sumar el segundo. Es justicia. Tuvo un sólido arquero en Unai Simón, laterales que fueron dos puñales como Pedro Porro y Cucurella, centrales eficientísimos en Cubarsí y Laporte, un supercrack en el medio como Rodri, volantes que saben tenerla y jugarla como Fabián Ruiz, Pedri, Baena, Dani Olmo, y delanteros que supieron aparecer en los momentos justos, tales Oyarzábal y Ferrán Torres. Falló Lamine Yamal, de quien más se esperaba. No fue su Mundial, deberá esperar el siguiente. No le salió nada. En la final, Tagliafico lo borró. Pero el resto del cuadro tenía tan claras las ideas, funcionaba todo con tal armonía que mimetizó su bajo nivel.Lamine Yamal Foto:EFERodri merece un párrafo aparte. Se comió el Mundial y es el impecable Balón de Oro del torneo. Y si el Real Madrid no se opone, muy posiblemente pueda ganar también el Balón del año. Ha dictado cátedras de fútbol, le pasaron mil veces el balón, nunca se lo pudieron sacar, siempre le dio destino cierto, seguro, prolijo y con ventaja. Es un reloj, una computadora. Cuando alguien está apretado o no sabe qué hacer se la pasa al número 16 y él resuelve. Un centrocampista sensacional que lleva de la mano a su equipo como un padre o una madre llevan a sus hijos al colegio. Ha tenido España la dicha de quince años de Sergio Busquets primero y ahora de otra era, la de Rodri. ¡Qué suerte…!Rodri Hernández Foto:EFEPocas veces una selección llega con tanto favoritismo a un Mundial como España en esta ocasión. A siete días del comienzo de Canadá, Estados Unidos, México 2026 no hubo encuesta o predicción que no pusiera a La Roja bien por delante de todos. Incluso su técnico, Luis de la Fuente, no lo escondía, estaba de acuerdo con ello. Sonaba pletórico antes del torneo: “Tengo a los mejores jugadores del mundo”, dijo en entrevista radial de la Cadena SER. Y agregó varias frases de las que no se sabe si era porque está convencido o porque buscaba contagiar a su tropa. “Hoy mismo podría decir la alineación ante Cabo Verde” (su primer rival). “No vamos a negar la realidad. Nos sentimos capaces de ganar el Mundial”. Otra: “¿Si España es favorita? Claro que sí. Hay 8-10 selecciones. Alemania, Inglaterra, Portugal, Holanda... Es el Mundial de la historia con más candidatos reales a ganar. “¿Está España entre ellos?, Sí“. Remató diciendo que estaban “mucho mejor” que antes de ganar la Eurocopa 2024 “porque estamos más maduros, con más experiencia”. Y se dio tal cual lo predijo.Luis de la Fuente Foto:EFELa superioridad de España sobre ArgentinaAmplísimo dominio español desde el pitazo inicial, que duraría 135 minutos, lo que fue desde el minuto uno hasta caer el telón. Pasó de intenso a ostensible y luego a abrumador. Tuvo un solo mano a mano a favor, a los 4’, cuando Lamine Yamal, tras pared con Dani Olmo, quedó de cara a Dibu Martínez y el fenomenal arquero argentino tapó enviando al córner. Luego fueron una docena de tiros desde el borde del área, todos conjurados por el notable Dibu.Se sabía que, si el partido se alargaba, iría en contra de Argentina. El cuadro albiceleste es el segundo más veterano del Mundial (29,2 años de promedio) en tanto España suma el 25,6. Para peor, sobrevino la tonta expulsión de Enzo Fernández (que te echen por protestar, y en una final del mundo no demuestra inteligencia). Argentina, que ya era dominada por completo, quedó inerme y sin posibilidades de alcanzar el empate. Pese a ello, Messi se ingenió para generar dos o tres situaciones de riesgo en el arco de Unai Simón cerca del epílogo. Éste también le dio la razón a De la Fuente: nadie daba un duro por él, pero tuvo una actuación fantástica en todo el Mundial y se vuelve a Bilbao con apenas un gol recibido, a cargo del belga De Ketelaere. Un gol en 8 partidos es un récord fantástico.Unai Simón Foto:EFEEnfrente hubo otro coloso de los tres palos: Dibu Martínez. El meta argentino salvó al menos en diez ocasiones la caída de su valla (lo que muestra la superioridad española). En el gol, nada que hacer. Un centro pasado de Pedro Porro desde la derecha fue bajado de cabeza por Nico Williams en el segundo palo hacia atrás y Ferrán Torres, que llegaba arremetiendo, sacó una bomba alta que no paraban ni tres Dibus Martínez.En lo previo, fue un programa insuperable: el campeón de América (y del mundo) versus el campeón de Europa. Al final, a Lionel Scaloni le hubiese venido bien disputar la Finalissima en marzo contra este mismo rival. Hubiese obtenido elementos para saber cómo enfrentar a España. No aceptó. Tal vez no quiso hacerlo para no mostrar sus cartas. Posiblemente en su interior intuía el fin de ciclo de estos gladiadores argentinos y no quería exponerlos.Fue una final más tensa que bella. Al igual que en el duelo ante Francia, España saltó al campo con la seguridad de quien sabe perfectamente lo que debe hacer. Y lo ganó de punta a punta. Nada que discutir. Enfrente se vio una Argentina cansada, en retirada. Pero nada le quitará el rótulo de equipo legendario, que lleva años ganando y dando muestras de grandeza y coraje. Libró una lucha dramática contra sus piernas, contra sus años. Messi 39, Otamendi 38, Tagliafico y Dibu Martínez pisando los 34, Paredes 32, De Paul 32… Sumando todos los minutos adicionales y los dos tiempos extra (ante Cabo Verde y Suiza) Argentina jugó el equivalente a un partido más que España. Demasiado para un equipo muy maduro. Y en un torneo extensísimo. En 1970 se salía campeón con 6 partidos, hasta la edición anterior con 7, ahora se necesitan 8. Y se juega con 40 grados. Para peor, Argentina debió afrontar tres cotejos con tiempo extra.Lionel Messi Foto:EFELo inentendible es la campaña mundial antiargentina, esgrimiendo favoritismos arbitrales. Basada en nada. ¿Por qué la FIFA se empeñaría en regalarle títulos a Argentina...? ¿Qué gana con eso…? Argentina, durante diez años exactos ni siquiera tuvo un dirigente en el consejo ejecutivo de la matriz del fútbol. Hasta mayo del año pasado, cuando renunció el brasileño Ednaldo Rodrigues y en su lugar entró el presidente de la AFA, Claudio Tapia. Éste posee un ínfimo poder. ¿Qué une a Gianni Infantino con Argentina…? Nada. En la final de Catar 2022 dirigió un árbitro europeo (el polaco Symon Marciniak, que pitó dos penales para Francia), en Estados Unidos 2026 otro europeo, el esloveno Slavko Vincic, ahijado político del presidente de la UEFA, el también esloveno Aleksandar Ceferin. ¿Ceferin le pediría a Vincic que favorezca a Argentina, a Conmebol y no a la UEFA…? Es todo menos fantasioso, simplemente, los jugadores argentinos ganaron sus partidos, en el campo se decide el resultado y contra eso no pueden influir ni Infantino ni Ceferin ni nadie.Contra todas las críticas, fue un Mundial hermoso. Y ganó el mejor.Último tangoJorge BarrazaPara EL TIEMPO@JorgeBarrazaOK Sigue toda la información de Deportes en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.















