Actualizado a las 23:03h.
Cayó en la arena Samuel Navalón con una paliza en lo alto. Avisaba y avisaba Dragarios, que no le perdonó en un circular invertido. Prendió al de Ayora y lo pisoteó con sus 592 kilos a cuestas. Sin aire dejó al torero, al que ... rápidamente echaron agua por la cabeza y la espalda mientras le ayudaban a despojarse de la chaquetilla. Jodo con este tercero, el único cuatreño de la corrida del Torero, de más lavada expresión pero muy voluminoso. Había hecho un siete al rematar contra las tablas y no se entregó en el capote. Qué suerte la de Navalón de contar con Curro Javier en sus filas: con qué maestría le abrió los caminos por abajo. Estrepitosamente derribó luego al picador y sudaron tinta los monosabios para incorporar al caballo. De más intención que cosecha fue el quite de Urdiales, con el animal apretando.
Corrida de toros
Toreros
Diego Urdiales










