Actualizado a las 23:03h.

Tarde de toreros. De toreros en mayúsculas, con entrega y ambición. Ni un quite perdonaron en un larguísimo festejo que nunca perdió el interés, con toros de buena condición. De las mejores tardes de la feria, como tantas veces suele ocurrir en esos carteles ' ... tapados'. Y eso que la corrida tuvo una víspera torcida al rechazarse la de Lagunajanda. Hasta la finca 'Linejo' viajaron los camiones para embarcar otra de Montalvo, reseñada inicialmente para la Copa Chenel. ¿Algo que decir por parte de la Fundación? Se quedaron los finalistas sin los toros de Juan Ignacio Pérez-Tabernero, aunque el ganadero comentaba que intentará reunir otro encierro para los triunfadores chenelistas, pero que el objetivo era salvar la tarde de San Isidro. Salvada quedó, aunque el serio primero ya naufragara, renqueante de las manos y candidato al pañuelo verde, que asomó en un desatinado quite. Hasta tres hierros, de manejable condición, acabarían saltando al ruedo, con la terna poniendo muchísimo.

Plaza Monumental de las Ventas

Corrida de toros

José Garrido