Actualizado Martes,

julio

22:05David de Miranda levant� el triunfo a puro huevo para cortar la �nica oreja de una tarde ruinosa: la corrida de El Parralejo fue una aut�ntica escombrera. Borja Jim�nez puso el toreo de mayor calado en Santander y enterr� una vez m�s la gloria con la espada. Que a uno sirvi� para rentablizar su estoica tauromaquia de arrim�n y a otro para sepultar el toreo.Alejandro Talavante se descalz� pronto para evitar que el roce de la zapatilla incidiese en la herida infectada que arrastra en la zona del tend�n de Aquiles. Una bacteria fue a anidar en la laceraci�n provocada, precisamente, por el roce de la zapatilla. De esas cosas que no le das importancia y, cuando te quieres dar cuenta, tienes un boquete supurando pus y una receta de Augmentine en la mesilla. No faltar�a gente que pensase que Talavante caminaba descalzo para hacerse a la playa que volvi� a ser el ruedo en cuanto pas� el efecto de la apisonadora. Pero no era el caso. Peor que AT andaba el primer toro de El Parralejo, tan sorprendentemente quebradizo despu�s de su impetuosa salida. Apretado en sus buenas hechuras, recogido de cara, quiso m�s que pudo por la izquierda, que era la mano. Por ah� lo puls�, tras un inicio de trincherillas, en una faena que no fue m�s all� entre claudicaciones. Vendr�a as� toda la corrida. Las protestas se incrementaron con la aparici�n del segundo, m�s por la presencia que por su floja condici�n. Y he de decir que carec�an de fundamento. M�s razones ofrecer�a la carita lavada del tercero... El personal se centr� cuando el toro -que ya se hab�a vencido el derecho en el capote de Borja Jim�nez- le peg� un volteret�n a Juan Carlos Rey en la brega por el mismo motivo. Jim�nez anduvo, desde el pr�logo genuflexo y rodilla en tierra, muy bien con el toro. Que ten�a una gran humillaci�n. Le lleg� mucho con la muleta al hocico y lo consinti� con asiento -incluso cuando el toro se acord� de su defecto- para tirar a pulso de �l. Sobre la izquierda -que quiz� pod�a haber cogido antes-, de uno en uno, dibuj� naturales de soberbios trazo y plomada hasta que la embestida se par�. De tal modo que parec�a que se iba a echar, cosa que hizo inmediatamente despu�s de sentir el segundo pinchazo con la espada de BJ. Ante la tesitura de la paup�rrima fortaleza del env�o de El Parralejo, David de Miranda apenas marc� en el caballo al bondadoso y muy f�cil tercero, con su carita lavada, ya digo. Miranda despleg� todo su repertorio de estoicismo. Esto es: desde las saltilleras del quite a las bernadinas del cierre pasando por la apertura de ayudados de rodillas y un arrim�n de quitar el hipo. Exactamente entonces fue cuando, en una arrucina, cobr� un volteret�n tel�rico. Tremendamente duro en su ca�da. Se levant� dolorido pero aparentemente �ntegro -en la enfermer�a se detectar�a una traumatismo cervical cerrado con afectaci�n de la movilidad- y agarr� una estocada baja. La petici�n se desat� impulsada por la emotividad m�s que por el toreo, apenas aparecido m�s que en esbozos de su m�s suelta izquierda. No cedi� la presidencia y pase� la vuelta al ruedo. Alejandro Talavante mat� menos mal al voluminoso cuarto de cara amexicanada que no pod�a ni con el rabo. Calzado esta vez -la zapatilla del pie izquierdo lesionado luc�a un corte en el tal�n-, pas� lo que ten�a que pasar con aquel muermo: nada. ArjonaLances de FuturoSalt� como quinto el toro m�s feo, por alto y despegado del piso, de la corrida. Y el m�s entero, con transmisi�n y alguna bruta complejidad. Borja Jim�nez construy� una faena importante, valiente para entregarse con la falta de entrega del toro por su pit�n derecho e inteligente para apostar m�s por la l�nea que por la curva en su izquierda. Entendi� perfecto al toro en una obra creciente, la m�s rica en toreo de la tarde, hasta acabar enjaretando al toro tambi�n por la mano m�s remisa. Un cambiado por la espalda sirvi� como �ltimo golpe de efecto para asegurar las orejas. Pero antes deb�a vencer el s�ndrome del miedo esc�nico con la espada. Observe el lector el contraste de efectividad de BJ en las plazas de menor responsabilidad y en las de mayor peso. Pinch� en una faena que ya se hab�a ido un pel�n larga. Un aviso, estocada muy trasera y sin muerte, tres descabellos y otro aviso. Adi�s al triunfo. Fue precisamente la espada la que condujo a David de Miranda a asegurar ahora la oreja con el sexto, esta vez por arriba. Fue toro noble de contado fondo y mejor condici�n a izquierdas, que es la mano por donde Miranda no parece tan escayolado. Fluy� mejor hasta que puso el corolario de pisar los terrenos del toro con su valor desnudo, las manoletinas ce�id�simas y finalmente el espadazo. Ya en la enfermer�a afront� el dolor. PLAZA DE CUATRO CAMINOS. Martes, 21 de julio de 2026. Cuarta de feria. Tres cuartos de entrada. Toros de El Parralejo, bien presentados en sus diferentes hechuras -baj� el 3�-; muy flojos, sin fondo ni poder.ALEJANDRO TALAVANTE, de negro y oro. Pinchazo y estocada delantera y baja (silencio); dos pinchazos, estocada atravesada y descabello silencio).BORJA JIM�NEZ, de azul pavo y oro. Dos pinchazos y se echa. Aviso (silencio); pinchazo y estocada trasera y tendida y tres descabellos. Dos avisos (saludos).DAVID DE MIRANDA, de tabaco y oro. Estocada baja (petici�n y vuelta al ruedo); estocada. Aviso (oreja).