Tour de Francia
Etapa 14: Mulhouse - Le Markstein
El esloveno suma su cuarto triunfo de etapa y aumenta su diferencia en una general que observa con emoci�n la lucha por el podio, donde Del Toro y Seixas dieron un paso adelante. Ayuso se mantiene quintoPogacar celebra su cuarta victoria de etapa en Le Markstein.EFEActualizado S�bado,
julio
18:50La rabia transformada en suficiencia, en aut�ntica tiran�a. Es tal el control que tiene Tadej Pogacar camino de su quinto Tour, que calcula los golpes y los esfuerzos a su conveniencia. Juguetea con sus rivales, tantea su sufrimiento y los acaba torturando sin que nada lo pueda evitar. Mide hasta a su propio compa�ero Del Toro ("sab�a que no estaba al 100% y esper� a los �ltimos kil�metros"), al que pretende a su vera en el podio de Par�s. Y todo le sale redondo. En Le Markstein, su cuarta vez con los brazos al alto en solitario en esta Grande Boucle donde lo �nico interesante es lo que se juegan por detr�s. [Narraci�n y clasificaciones]Ah�, en la pugna por el caj�n, intenta mantener el orden Jonas Vingegaard y apenas lo consigue. Porque cada vez m�s osado, m�s seguro de s� mismo, el fen�meno Paul Seixas, consagr�ndose en silencio. Y el propio Del Toro, el tipo que siempre revive. Fueron diferencias m�nimas entre ellos en la cima, con Juan Ayuso en esa pelea en la que tambi�n pide protagonismo Remco Evenepoel. Fue en Le Markstein, esta vez tras la tremenda ascensi�n por el novedoso col de Haag, donde Pogacar sald� otra peque�a deuda. Aqu� ya se impuso en 2023, pura rabia entonces. Pues fue un triunfo de coraje, perdido ya el Tour por segunda vez consecutiva con Vingegaard. Lo pret�rito se antoja incre�ble observando el dominio actual. El dan�s le hab�a golpeado en la crono de Combloux y m�s a�n en el Col de la Loze. Lo hizo esta vez con paciencia, dejando hacer. La maquinaria del UAE no se puso en funcionamiento pleno hasta las primeras rampas del Ballon de Alsacia, el tercer puerto del d�a. Hab�a sido una jornada sin tregua, entre el sol y las tormentas de los Vosgos, con seis escaladores por delante (Carapaz, Healy, los gemelos Johannessen, Paret-Peintre y Einer Rubio) y un grupo intermedio en el que cabalg� de nuevo Tom Pidcock, cuarto en la general tras su salto del viernes. Pogacar, durante la ascensi�n al Col de Haag.LOIC VENANCEAFPPero las distancias ya se redujeron lo suficiente como para pensar que en el in�dito Col de Haag -11 kil�metros el�ctricos al 7,3% de media, un camino de tierra asfaltado hace tres a�os- todo iba a saltar por los aires, el en�simo rugido de Pogacar, al que nadie osa atacar, asumida su aplastante superioridad. Fue el Decathlon el que hizo la primera selecci�n y luego Kuss, compa�ero de Vingegaard, la segunda. Tras el descanso de un par de kil�metros del puerto, Lipowitz y Seixas hicieron un amago de escapada, pero Vingegaard puso orden y ritmo. Sufri� Evenepoel, sufri� Del Toro. Se agarr� brav�simo Ayuso. Hasta que, a falta de kil�metro y medio, ya atrapados Carapaz y Johannessen, Tadej se fue a por lo �nico que le aguarda, la gloria. Coron� con 20 segundos y en el altiplano hacia Le Markstein ampli� 20 m�s. Otro bocado. Entre las migajas, sonri� Del Toro, que remont� y atrap� la bonificaci�n. Tercero fue Seixas, Vingegaard perdi� algo m�s y Ayuso resisti� la remontada de Evenepoel. Seis corredorazos en menos de un minuto y medio. Este domingo, ya en los Alpes, con el final en Plateau de Solaison, se mantendr� la �nica emoci�n que permite el rey Pogacar.














