La lenta digestión de la ley de Amnistía ha recibido esta semana un tónico europeo, licor de hierbas de Luxemburgo. Una inequívoca resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha avalado la ley aprobada por el Congreso de los Diputados el 20 de mayo del 2024 y sellada por el Tribunal Constitucional español el 26 de junio del 2025.En realidad el TC ha emitido veinte fallos favorables a la citada ley, en respuesta a otros tantos recursos de inconstitucionalidad presentados por diversas instancias. Las dos últimas resoluciones han desestimado los recursos presentados por el Gobierno de Aragón y por la Junta de Castilla-La Mancha. Voto favorable del Congreso, veinte veredictos de constitucionalidad del TC y ahora una resolución favorable del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, en respuesta a sendas cuestiones prejudiciales planteadas por el Tribunal Supremo y por el Tribunal de Cuentas.La amnistía a los independentistas catalanes ha contribuido a una mayor reconciliación en España, no lesiona el derecho europeo y no afecta a los intereses económicos de la Unión Europea. Esta es la síntesis de la resolución dada a conocer el jueves en Luxemburgo, con notable solemnidad. Los magistrados del TJUE eran conscientes de la importancia de su deliberación. Un veredicto claro, limpio, sin adversativas, sin reservas. Si las hubiere habido no se estaría hablando de otra cosa hoy en España. En este punto se halla la digestión.El aval europeo a la leyLlama la atención el comportamiento adoptado por algunos medios de comunicación de Madrid, habitualmente muy alterados ante la cuestión catalana. Cabeceras con mucha historia a cuestas optaban ayer por no mencionar el aval europeo a la ley de Amnistía en sus portadas.Cada uno es libre de resumir la actualidad del país como considere oportuno, pero no deja de ser sorprendente ese silencio después de la gran convulsión que la tramitación de la ley de Amnistía provocó en la capital de España entre los años 2023 y 2024, convulsión en parte alimentada por esos mismos medios. Seis manifestaciones consecutivas entre ambos años, manifestaciones diarias ante la sede del PSOE en la calle Ferraz , bajo el epígrafe Noviembre Nacional (2024), concentraciones de jueces con toga ante algunas audiencias provinciales, movilización política de jueces nunca vista en España; llamamientos continuos a la movilización general, el famoso eslogan, “el que pueda hacer que haga, el que se pueda mover que se mueva”, un clima de agitación sin precedentes, que define la actual legislatura. El periodo 2023-2027 será descrito por los historiadores como la legislatura de la Amnistía. Si el TJUE hubiese puesto algún reparo a la ley, hoy no se hablaría de otra cosa en España. Tal reparo no se ha producido y la respuesta de algunos ha sido el silencio en sus portadas. Es una actitud infantil que nos ilustra sobre el grado de sectarismo alcanzado en este país. Difícilmente se puede promover una “conciencia nacional” huyendo de las noticias que definen la evolución de la “actualidad nacional”.“Nosotros también queremos pasar página del ‘procés’”, dijo Alberto Núñez Feijóo hace quince días en Barcelona, previendo seguramente la resolución del TJUE. Fueron unas declaraciones significativas si tenemos en cuenta que el Partido Popular ha sido el principal animador de las protestas en la calle y de los recursos de inconstitucionalidad. Si tenemos en cuenta lo ocurrido en los últimos tres años, las palabras de Feijóo fueron relevantes. El líder de la oposición daba por cerrado el principal drama de la legislatura y tendía la mano a Junts. No es ningún secreto, Feijóo quisiera tener el apoyo de Junts en una moción de censura a Sánchez que no aún no se atreve a presentar. Buscaba el apoyo del empresariado catalán y de las clases medias catalanas que han simpatizado con el soberanismo, de la misma manera que ha viajado al País Vasco para recabar el apoyo de los empresarios vascos. Bucar apoyos en Catalunya y el País Vasco. Limar asperezas. Evitar una movilización intensa del voto contrario. Calmar las aguas. Una actitud inteligente después de tres años de furia. ¿Creíble? La política consiste también en hacer creíble lo que en un primer momento puede parecer increíble. No hemos de olvidar que existe consenso entre los sociólogos electorales sobre los motivos por los cuáles el PP no pudo obtener una victoria suficiente en las últimas elecciones generales, el 23 de julio del 2023: la movilización de última hora de miles de electores catalanes que concentraron su voto en el PSC ante la amenaza de Vox de aplicar con mayor dureza el artículo 155 de la Constitución, y el voto de última hora de muchas mujeres jóvenes en favor del PSOE por miedo a una reversión de sus derechos. Es lógico que Catalunya y el voto femenino preocupen al líder del PP.Vox también ha hablado estos días. Ha cuestionado la autoridad del Tribunal de Luxemburgo y ha anunciado que si forma parte de una futura mayoría de gobierno en España, en consonancia con las coaliciones de gobierno regional que se han formado en los últimos meses en Extremadura, Aragón, Castilla-La Mancha y Andalucía, hará todo lo posible para revertir la ley de Amnistía. He ahí una significativa advertencia para los tiempos venideros. La reversión de la ley de Amnistía podría ser una de las condiciones de Vox para dar la investidura a Feijóo.Días después de que el actual presidente del Partido Popular se mostrase dispuesto en Barcelona a “pasar página”, fue corregido por José María Aznar, autor de la consigna “el que pueda hacer que haga”, que también quedará inscrita en la historia de estos años. Muy posiblemente Aznar se considera en estos momentos como el principal orientador intelectual de la derecha española. Siempre ha querido desempeñar ese papel. Pidió una movilización general de los aparatos del Estado contra el Goberno de Pedro Sánchez y esa movilización se ha producido. El expresidente corrigió a Feijóo, subrayando que la alternativa del PP debe ser la formación de un “bloque nacional”, capaz de atraer a votantes del PSOE disgustados con Sánchez, capaz de atraer votos que hoy van a Vox, sin concesiones a los nacionalistas catalanes y vascos. “La alternativa será nacional o no será”, remachó.Lee tambiénEn España hay cuatro expresidentes vivos. Dos trabajan de centinelas, otro se halla en graves apuros judiciales y otro la acaba de liar en el Mundial de Fútbol con un articulo en el que cuestionaba la identidad nacional de los jugadores franceses. Afortunadamente, la brillante victoria de la selección española ante Francia ha enterrado la polémica. Los dos centinelas son Felipe González y José María Aznar. El primero estrangularía con sus propias manos a Sánchez si pudiese, por haberse embarcado en la ley de Amnistía y por otros motivos. González cree que Sánchez nunca debiera haber llegado a ocupar el puesto de secretario general del PSOE. El segundo vigila de manera insomne a sucesores en la presidencia del Partido Popilar, lo hizo primero con Mariano Rajoy, pronto despreció a Pablo Casado, y ahora corrige públicamente a Feijóo, con encuestas sobre la mesa que indican que el PP no ha logrado crecer estos últimos meses pese a la fenomenal tormenta judicial que se cierne sobre el PSOE.Tras conocerse la resolución del Tribunal de Estrasburgo, Aznar ha dicho que “la agresión sediciosa al derecho no debe quedar impune”, lo cual puede entenderse de dos maneras: invitación al Tribunal Supremo para que se siga oponiendo a la aplicación de la ley de Amnistía a Carles Puigdemont, buscando argucias bajo las piedras si es necesario; llamamiento al PP para que revierta la ley de Amnistía cuando gobierne, fomentando la apertura de nuevos procesos judiciales en Catalunya. Ambas conclusiones no se excluyen. Obstaculizar ahora, para pasar después al ataque.Feijóo dice que quiere pasar página, Aznar y Vox quieren reabrir la confrontación, diga lo que diga la justicia europea.¿Quién manda en la derecha española?Adjunto al director de La Vanguardia. Al frente de la redacción en Madrid desde 2004. Anteriormente, corresponsal en Roma y redactor jefe de Información Local. Su último libro: ‘España, el pacto y la furia’ (2024)
La digestión de la amnistía
Feijóo dice que quiere pasar página, Aznar y Vox piden castigo en la próxima legislatura













