La buena noticiaLa doctrina del juicio de Dios sobre la conducta humana significa, en primer lugar, que la libertad humana es un asunto serio.
Sorprende la frecuencia con la que en el Nuevo Testamento en general y en los evangelios en particular hay referencias al juicio de Dios o de Jesucristo sobre la conducta de los hombres. La parábola del trigo y la cizaña se ha vuelto proverbial fuera del ámbito eclesial. “Sembrar cizaña” es una expresión que se utiliza en el lenguaje corriente para designar la acción de una persona que introduce maldad, disensión, rencor en un ambiente que estaba en paz y armonía. En el contexto del evangelio, la parábola se refiere al hecho de que en este mundo conviven personas justas y perversas: unas están representadas por el trigo y las otras por la cizaña. Ambas crecen en un campo. Los obreros que lo trabajan, según la lógica de todo buen agricultor, quieren arrancar enseguida la maleza, para permitir que el trigo aproveche todos los nutrientes de la tierra. Pero el dueño del campo, que representa a Dios, toma la ilógica decisión de dejar que ambos crezcan juntos. Dice que los obreros podrían arrancar trigo creyendo que es cizaña. En ese punto, la parábola expresa la paciencia de Dios que deja que buenos y malos convivan en este mundo para dar tiempo a los malos a convertirse y a los buenos a perseverar en su rectitud.










