Paqui Gallego |
Madrid (EFE).- La decisión de la Audiencia de Madrid de que se juzgue con jurado a Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, por dos presuntos delitos supone otro «parón» para reordenar la causa, que vuelve al momento en el que el magistrado la envió a juicio, de modo que las partes tienen que replantear sus peticiones para que luego se abra juicio oral.
El hecho de que Peinado se jubile a finales de septiembre, ya que cumple 72 años y es la edad máxima que permite la ley para seguir ejerciendo, hace dudar sobre si llegará a dar el paso de abrir juicio definitivamente contra la mujer de Pedro Sánchez, y su asesora, Cristina Álvarez, tras más de años de investigación, indican a EFE fuentes jurídicas.
Estas fuentes recuerdan que el auto al que ahora se retrotrae la causa se dictó en abril y no fue hasta junio cuando se dictó apertura de juicio oral -que ahora queda invalidada-.
La Audiencia Provincial de Madrid, superior jerárquico de Peinado, ordenó -en un auto conocido este jueves- que se continúe el procedimiento de juicio con jurado contra Begoña Gómez por los delitos de tráfico de influencias y malversación, sobreseyendo los otros dos por los que la acusaba el juez instructor: corrupción en los negocios y apropiación indebida.











