17 de julio, 2026 - 07h30Algunas son expresiones de la codicia. La última, casi ridícula, es retacear el césped de los estadios para vender como recuerdos. Casi no se deja detalle por explotar. Todo es carísimo, solo para pudientes. El que me parece muy grave es no permitir que en los noticieros de televisión se pasen los goles. El gol es la esencia del fútbol, la alegría y el pesar de los aficionados, la razón de ser del deporte. Veo los esfuerzos imaginativos de los canales de TV por llenar el vacío. Se esfuerzan por ser objetivos y muestran fotos de situaciones y personajes, pero no vemos los goles. Posiblemente cobran fortunas por los derechos de transmisión que no se justifican pagar. Esa prohibición o retención es un atentado contra la libertad de informar, contra los derechos de las personas a recibir información veraz y de calidad. También para disfrutar de su deporte favorito, que es el de millones de personas en todo el mundo. Pero parece que a la FIFA le importa un bledo esta violación porque sus dirigentes están obnubilados por ganar dinero cobrando por todo. ¿Quién fiscaliza a la FIFA? ¿A quién rinde cuentas? ¿Qué hace con todo ese dinero que acumula?Es una organización supranacional que ha hecho de su independencia una especie de dogma. Nadie está sobre ella en asuntos deportivos. Ha sido gobernada por lustros por una sola persona, que se codea con los más altos dignatarios del mundo. El suceso de un jugador norteamericano a quien le perdonaron la sanción de una tarjeta roja que le impedía jugar dos partidos fue algo excepcional y acomodaticio. Claro, ¿quién le dice que no a Mr. Trump, el hombre más poderoso del mundo?Pude ver algunos partidos por Teleamazonas (mil gracias a ellos) y algunos fueron francamente aburridos. Los juegos de nuestra selección contra Costa de Marfil y Curazao tuvieron parecidas estrategias. Ellos decidieron defenderse acumulando jugadores en su mitad de cancha. Los once. De vez en cuando algún jugador muy rápido se desprendía para contragolpear. Pero la mayor parte del tiempo se iba en un juego lateral, lo mismo y lo mismo todo el tiempo. Bostezos.Algunos equipos hicieron lo mismo, por lo cual debemos ser indulgentes con nuestros seleccionados, pues se enfrentaron con barreras que imposibilitaban el gol. No tenemos estrellas como los argentinos, los ingleses o los franceses, que con una o dos jugadas geniales hacen ganar a sus equipos. La victoria obtenida contra Alemania fue un mérito porque ellos no se cerraron a defenderse y abrieron la cancha. He visto en las noticias que los egipcios recibieron como a héroes a su selección, después de haber sido eliminados de la competencia. Quizás los periodistas deportivos no fueron triunfalistas y no crearon ambientes de grandes expectativas. De todas maneras, llegaron a estar entre los ocho equipos mejores del mundo. Un pueblo generoso y agradecido. Este escrito se publicará el viernes 17, dos días antes del partido final. El presidente Daniel Noboa puede ordenar que los canales de TV abran la señal para que todo el pueblo lo pueda ver. Quedaremos muy agradecidos. (O)
Eduardo Peña Triviño: Caras feas del Mundial | Columnistas | Opinión
Es una organización supranacional que ha hecho de su independencia una especie de dogma.









