Sergio Jiménez Foronda|Camprovín (La Rioja) (EFE).- Una gran cesta de hierro realizada mediante la técnica de la forja, fotografías de recuerdos y de plantas impresas en tela, un mural ejecutado con pinturas a base de tierras y un mural escultórico “luminoso” reivindican el arte en el entorno rural dentro del Festival Camprovinarte.
Estas son las cuatro obras que protagonizan la décima edición del festival Camprovinarte, que convierte al pequeño municipio riojano de Camprovín, con 160 habitantes, en un museo al aire libre, en el que, además de disfrutar de las obras expuestas, permite vivir en directo el proceso de construcción de estas piezas hasta el próximo día 19.
Los artistas que participan en esta décima edición son Sea 162, Fragua Norte, Mónica Campdepadrós y Jorge Aliaga, cuyas obras creadas a lo largo de esta semana se incorporarán al paisaje habitual del municipio, donde ya hay más de medio centenar de piezas de arte callejero de ediciones anteriores.
Así, paseando por las calles de este municipio, se puede ver a Fragua Norte, dúo formado la argentina Juana Migliore y el madrileño Sergio de Juan, mientras practican la técnica de la forja para crear su propuesta para Camprovinarte, consistente en una gran cesta elaborada con piezas de hierro.







