En el camino de España a la final del domingo contra Argentina, equipo canchero y talentoso, Luis de la Fuente ha comprobado que su equipo es capaz de desenvolverse en todos los registros, también en los más callejeros de la crudeza y la pillería. La Roja ya salió bien parada de un duelo con mucha lija y algunos golpes contra Uruguay. “Estoy orgulloso de mis jugadores en un partido que nos ha llevado al límite de la exigencia física, con dureza extrema, y hemos sabido estar a la altura”, dijo. En la semifinal contra Francia enseñó la cara de la astucia imaginativa.“Tenemos muy muy estudiada a Francia”, había avisado el seleccionador en la víspera de arrollarlos en la semifinal. Entre lo que el departamento de análisis que coordina Pablo Peña había desmenuzado del equipo de Deschamps, estaban, por supuesto, los saques iniciales al estilo Luis Enrique. El entrenador español hace que Vitinha golpee directamente desde el centro a un punto de la banda lo más próximo posible a uno de los córners del campo contrario. La idea, que el técnico contó hace tiempo que había copiado del Lyon, es ir a presionar al rival muy arriba en su territorio ya con la primera pelota, en un saque de banda que se vuelve muy incómodo.Cuando Francia sacó de centro después de que Oyarzabal marcara el penalti, se encontró con una sorpresa. Cucurella volvió a poner en juego la pelota con una inmediatez inesperada. Los futbolistas franceses no llegaron a tiempo de acorralar a España en el córner, muy cerca de la portería de Unai Simón. Los analistas de la selección habían observado que Deschamps insistía en esa fórmula y Alberto de la Fuente, el hijo del seleccionador y responsable entre otras cosas, de las jugadas a balón parado, propuso una fórmula para contrarrestar la celada.Cuando Francia colocó el balón en el centro para reanudar el juego, Carlos Cruz, el preparador físico de la selección española, esperaba con otro en la banda, cerca del córner. Olise pateó la pelota fuera desde el medio y cuando Cucurella se acercó a la banda, no buscó una de las que la organización coloca en el suelo. Sin necesidad de agacharse. Agarró la que tenía Cruz y envió el saque a Laporte, que emprendió la salida de una trampa que no había tenido tiempo a armarse. A Dembélé, que volaba por aquel pasillo para comenzar la presión, todavía le quedaban unos 15 metros para llegar allí.Mientras España escapaba, Cruz regresaba al trote al banquillo. Al pasar al lado de De la Fuente, que seguía el partido de pie, chocaron la mano. El seleccionador ha reconocido muchas veces el trabajo de su cuerpo técnico, que además de los que participaron en la operación anti celada francesa, completan su segundo, Juanjo González; el preparador de porteros, Miguel Ángel España; y el psicólogo, Javier López Vallejo. “Tengo unos profesionales trabajando conmigo de los mejores del mundo en mi opinión. Me dan mucha calma, mucha tranquilidad, toda la información que necesito”, ha dicho durante el Mundial. “Gracias a ellos estamos donde estamos”. En ese momento, en cuartos después de derrotar a Portugal.A De la Fuente le obsesiona revisar todos los escenarios posibles cuando prepara los encuentros. Durante los torneos, es habitual que permanezca trabajando con algunos miembros de su equipo hasta bien pasada la medianoche. “Lo que controlo, lo tengo muy controlado. Superviso todo, repasamos todo, analizamos todo. Si algo se escapa, que es difícil, pues es que está fuera de nuestro control y entonces difícilmente nos tiene que inquietar. A mí me da tranquilidad sobre todo el trabajo bien hecho”, ha dicho en el Mundial. “Nos sentimos cómodos porque trabajan hasta el más mínimo detalle, y eso lo agradezco y se lo reconozco públicamente”. La exigencia trasnochadora la compensa luego con la vieja tradición de su equipo de compartir una cerveza de aperitivo casi siempre antes de las comidas, estén donde estén. También la compensa la satisfacción que produce al staff que un plan imaginativo como el de estacionar al preparador físico en la banda con una pelota permita desactivar una operación cocinada en el laboratorio de ideas del rival.
La pillería callejera de los analistas de España que desconcertó a Francia y le servirá para enfrentarse contra Argentina
‘La Roja’ desactivó el saque de centro ensayado por el equipo de Deschamps con una propuesta de Alberto de la Fuente, el hijo del seleccionador













