“Lo que más me ha sorprendido de este proceso ha sido la buena acogida que los fondos de inversión ha tenido por nuestro modelo de negocio. Y que los inversores hayan valorado nuestra apuesta por una intensa creación de empleo, que no es habitual en nuestro sector, como un valor estratégico de la compañía. Porque en realidad es nuestro mejor activo y lo que nos ha hecho llegar hasta aquí”. Esta es la idea que más ha querido resaltar Marius Varzaru, consejero delegado de Digi España, en el día en el que la compañía se estrena en bolsa.Lo ha hecho con una revalorización de 7%, respecto a los 5,60 euros por acción que se había fijado como valoración de salida para el 20% del capital que grupo de origen rumano ha decidido sacar a cotizar. Una cuantía que podía haber sido mucho mayor, tal y como ha confirmado Varzaru ya que ha contado con una fuerte demanda por parte de inversores institucionales nacionales e internacionales. “Nuestro objetivo ha sido principalmente que la colocación en bolsa fuera un éxito y no tanto maximizar el precio, ya que lo que buscamos es respaldar financieramente nuestro modelo de negocio, por ello hemos apostado por una colocación exclusivamente para inversores institucionales. Abrirla a minoristas requería una complejidad que no queríamos abordar, pero una vez están el cotización los títulos los clientes y empleados interesados pueden acceder a ellos”, ha explicado el consejero delegado.La operación, que no implica ningún cambio en el modelo de negocio ni en el plan estratégico de la compañía, implica que la sociedad alcanzará una capitalización bursátil de aproximadamente 1.662 millones de euros. La transacción se ha estructurado mediante la combinación de una oferta primaria de aproximadamente 150 millones de euros, que equivale a 26,8 millones de acciones de nueva emisión, y una oferta secundaria de unos 137 millones de euros, correspondiente a 24,5 millones de acciones existentes que eran propiedad de Digi Romania.Tras los costes del proceso, Digi España contará con unos ingresos netos de unos 134 millones de euros que destinará a financiar las inversiones previstas en su plan estratégico que abarcan los 2.000 millones de euros. No está previsto reparto de beneficios los accionistas hasta, al menos, el año 2030.Entre estas iniciativas destaca la ampliación de la denominada 'Smart Footprint' mediante nuevos despliegues de redes de fibra hasta el hogar (FTTH), así como el desarrollo de su red móvil, que se realizará tanto con infraestructura propia como a través de acuerdos de compartición, al tiempo que se busca mantener un nivel de endeudamiento prudente.La oferta, dirigida en exclusiva a inversores cualificados ha recibido el apoyo de medio centenar de fondos de inversión, entre los que destaca Global Portfolio Investments (sociedad de inversión controlada por la familia Domínguez de la Maza, propietaria del Grupo Mayoral) como inversor ancla, lo que se ha traducido en un compromiso vinculante de inversión de 100 millones de euros.El estreno bursátil ha conllevado también una reestructuración del consejo de administración de Digi España que estará presidido por Serghei Bulgac, que actuará como consejero dominical. Marius Varzaru ejercerá como vicepresidente y consejero delegado, acompañado por Catalin Neagoe (ejecutivo), Mariana Mihaela Toroman (dominical), Carlos Robles García (independiente) y Virginia Arce Peralta (independiente), nombramientos condicionados a que se materialice la salida a Bolsa.En el plano financiero, la empresa prevé alcanzar unos ingresos de entre 1.040 y 1.085 millones de euros en 2026, lo que supondría un crecimiento de entre el 11,9% y el 16,8% respecto a los 929,2 millones registrados en 2025.Para lograr estas metas, planea ejecutar una inversión cercana a los 400 millones de euros, mientras que espera situar su margen de Ebitda ajustado (excluyendo arrendamientos) en el rango de la “veintena baja”, mejorando así el 18,9% con el que cerró el año anterior.Varzaru descarta, en principio, que este paso acerque a Digi a una posible fusión en España. “La intención del Grupo en Rumania es seguir manteniendo el control de la compañía. Porque el nuestro es un proyecto de largo plazo”, ha asegurado. El consejero delegado de Digi tampoco prevé, al menos en el corto plazo, que la compañía aborde nuevas operaciones de venta de su red de fibra óptica.Licenciada en Periodismo. Master en Información Económica. Ha trabajado como directora en Capital y BolsaCinco. Redactora en Público, El País, El Economista. Jefa de Comunicación en Airef. En La Vanguardia desde 2018