Digi ha debutado este jueves en Bolsa a un precio de 6 euros por acción, lo que supone una variación del 7,1% respecto al precio de salida fijado en 5,6 euros. Por el momento, la compañía descarta que la salida a Bolsa suponga un cambio en su estrategia. El grupo ha colocado inicialmente un 20% del capital. Aunque mantiene abierta la posibilidad de sacar al mercado un 5% adicional en el plazo de “uno o dos años”.

Valorada en 1.662 millones de euros, ha aprovechado su estreno en el parqué para reivindicar el modelo que le ha permitido convertirse en uno de los operadores que más crece en España. Una apuesta por el empleo propio, la inversión en infraestructuras y el crecimiento orgánico. “Es nuestro mejor activo”, ha afirmado el consejero delegado de Digi España, Marius Vărzaru, en un encuentro con los medios celebrado en el Banco de España pocas horas antes del toque de campana.

El directivo ha asegurado que una de las grandes sorpresas del proceso de salida a Bolsa ha sido comprobar que los inversores comparten esa visión. “Siempre he pensado que el mundo inversor lo valoraba como pasivo laboral y, en este caso, claramente ha sido un activo”, ha añadido.

La operadora suma ya más de 11.700 empleados en España, frente a los apenas 200 con los que contaba en 2016. Antes de la pandemia tenía una plantilla de 1.200 trabajadores. “No se puede conseguir crear este tipo de volumen de empleo si no tienes una visión a muy largo plazo y un plan industrial claro”, ha defendido Vărzaru.