La cobertura mundial de inmunización infantil sigue recuperándose, pero el ritmo continúa siendo insuficiente para volver a los niveles previos a la pandemia y alcanzar las metas fijadas para 2030. Esa es la principal conclusión del informe sobre vacunación (WUENIC, por sus siglas en inglés), que cada año publican conjuntamente la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef y que analiza las tendencias de inmunización a nivel global y regional. “Los resultados de este año son una señal de avances prometedores y el fruto de un esfuerzo colectivo, pero también nos recuerdan de forma contundente la enorme tarea que aún nos queda por delante para evitar que se produzcan retrocesos. Hay que proteger los logros y seguir avanzando”, declaró este martes Ephrem T. Lemango, director asociado de Salud y Jefe Global de Inmunización de Unicef, durante un encuentro online con periodistas.En 2025, el 90% de los lactantes del mundo —unos 115,7 millones de niños— recibió al menos una dosis de la vacuna combinada contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTP1), un punto porcentual más que en 2024. Pese a esta mejora, la cobertura global sigue por debajo del 91% registrado antes de la pandemia de covid-19 y “se ha mantenido prácticamente estancada dentro del mismo estrecho margen desde 2009″. Además, el 85%, unos 109,6 millones, completó la pauta de tres dosis (DTP3), también un punto porcentual por encima del año anterior, según el informe publicado este miércoles.La diferencia entre la primera y la tercera dosis de la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina dice mucho más que cuántas inyecciones ha recibido un niño. La DTP1 muestra que el sistema sanitario consiguió llegar hasta ese lactante al menos una vez. La DTP3 revela que ese primer contacto no se perdió: que hubo seguimiento, que la familia pudo regresar al centro de salud y que la vacunación continuó según lo previsto. La región que muestra la mayor tasa de abandono entre la primera y la tercera dosis de esta vacuna es África occidental y central. Diez países registraron un descenso de la cobertura de vacunación: Afganistán, Angola, Kazajistán, Laos, Nigeria, Somalia, Sudáfrica, Siria, Venezuela y Yemen. Venezuela registró una de las coberturas de DTP1 más bajas del mundo y el mayor retroceso desde 2019, al pasar del 85% al 57% en 2025. “Uno de los principales retos ha sido la continua falta de inversión en el sistema de atención primaria, debido a la difícil situación económica del país. Esto ha provocado que un número cada vez mayor de profesionales sanitarios abandone Venezuela y que varios centros sanitarios no puedan ofrecer la vacunación”, explicó Lemango. “Además, el Gobierno ha tenido dificultades para adquirir las vacunas que antes estaban disponibles en el sistema y poder administrarlas”, añadió. Otro cambio significativo, esta vez en sentido positivo, fue el de Sudán. La cobertura de la primera dosis de la vacuna DTP1 aumentó 35 puntos porcentuales entre 2024 y 2025, mientras que la de la tercera dosis lo hizo 32 puntos en el mismo periodo. El país, inmerso desde hace tres años en una guerra que ha provocado la peor crisis humanitaria del mundo, también logró la mayor reducción de niños cero dosis durante el último año: 565.000 menores dejaron de estar sin vacunar. Antes del conflicto, Sudán contaba con un programa de inmunización sólido, pero el estallido de la guerra hizo que la cobertura cayese de forma significativa. El Gobierno sudanés, junto con la OMS, Unicef, Gavi (la Alianza para las Vacunas) y organizaciones humanitarias, pusieron en marcha un plan de inmunización de emergencia para vacunar a los niños que habían quedado sin protección. La estrategia incluyó equipos móviles de vacunación, el refuerzo de los servicios sobre el terreno y el suministro de vacunas al país, con el apoyo de los países vecinos para facilitar su transporte hasta Sudán.Niños “cero dosis” y sarampión En 2025, 13,5 millones de bebés no recibieron ninguna vacuna, los llamados niños cero dosis, dejándolos expuestos a enfermedades prevenibles mediante inmunización. Aunque la cifra supone una mejora respecto a los 14,2 millones registrados en 2024, sigue siendo un 40% superior a la meta anual necesaria para cumplir con la Agenda de Inmunización 2030. Además, nueve países concentran más de la mitad de todos los niños cero dosis, con Nigeria (16,1%), la República Democrática del Congo (5,9%) y Yemen (5,2%) a la cabeza.En 2025, 13,5 millones de bebés no recibieron ninguna vacuna, los llamados niños cero dosis, lo que los deja especialmente expuestos a enfermedades prevenibles mediante inmunizaciónLa vacunación contra el sarampión también sigue lejos de los niveles necesarios para prevenir brotes. En 2025, la cobertura de la primera dosis se mantuvo en el 84%. Un total de 108,4 millones de niños la recibieron, pero otros 20,8 millones siguen sin estar protegidos frente a esta enfermedad altamente contagiosa. Además, la cobertura continúa por debajo del 86% registrado antes de la pandemia y la segunda dosis permaneció estancada en un 77%, muy por debajo del 95% con dos dosis que se requiere para evitar la circulación del virus.Kate O’Brien, directora de Inmunización y Vacunas de la OMS, incidió en los abandonos, es decir, los niños “que comienzan su calendario de vacunación cuando son lactantes, pero no regresan a la visita de los nueve meses, que es cuando se administra la primera dosis de la vacuna contra el sarampión”. “Solo en 2025, 7,3 millones de lactantes abandonaron antes de recibir siquiera esa primera dosis”, añadió.Debido a su elevada transmisibilidad, el sarampión se considera el “canario en la mina” de los sistemas de inmunización, ya que pone rápidamente al descubierto cualquier brecha en la protección de la población. Montenegro registró la cobertura más baja del mundo, con solo un 13% de los niños vacunados, seguido de Yemen (41%) y la República Centroafricana (44%). Venezuela sufrió la mayor caída desde 2019, al pasar del 93% al 53%, mientras que Bosnia y Herzegovina registró el mayor descenso en un solo año, del 69% en 2024 al 46% en 2025.En 2025 se registraron 257.456 casos confirmados de sarampión en todo el mundo y 57 países notificaron grandes brotes. “Este año esos brotes están aumentando, no solo de sarampión. También de difteria, porque los niños inician su vacunación, pero no regresan para recibir todas las dosis necesarias para quedar protegidos contra esa enfermedad”, explicó O’Brien.Para otra de las vacunas analizadas, la del virus del papiloma humano (VPH), la cobertura de la última dosis en niñas aumentó del 28% al 31% en 2025. El informe destaca la necesidad de introducir la vacuna en países de ingresos bajos y medios, que son los que enfrentan la mayor carga de cáncer de cuello uterino.Impacto de los recortesEn cuanto a las consecuencias de los recortes de ayuda al desarrollo ejecutados en 2025 por los principales donantes, O’Brien puntualizó que no se ven completamente en el informe de este año porque “aún no se han reflejado plenamente en los programas nacionales”. “Eso aún está por llegar. Y estamos muy preocupados por cómo será la perspectiva para 2026″, explicó. Estamos observando un número sin precedentes de brotes: de sarampión, de difteria y de cóleraKate O’Brien, directora de Inmunización y Vacunas de la Organización Mundial de la SaludLa experta de la OMS mencionó que el mayor número de niños “cero dosis” se concentra en países cuyos programas nacionales de inmunización reciben apoyo de Gavi. “El hecho de que Gavi no haya repuesto íntegramente sus fondos para este quinquenio significa que los países van a tener que tomar —y de hecho ya lo están haciendo este año— decisiones realmente difíciles sobre cómo van a adaptar, es decir, recortar, sus programas de cara al futuro”, añadió. “Estamos observando un número sin precedentes de brotes: de sarampión, de difteria y de cólera”, continuó. “Todo ello ha ejercido una presión considerable sobre las reservas de vacunas destinadas a responder ante ellos. Esto es precisamente lo que ya está empezando a manifestarse como consecuencia del retroceso de la ayuda oficial al desarrollo”, finalizó.
La vacunación infantil mejora, pero 13,5 millones de bebés siguen sin recibir una sola dosis
La cobertura mundial de inmunización infantil sigue recuperándose, pero aún no alcanza los niveles previos a la pandemia y la OMS y Unicef temen que los recortes de ayuda frenen los avances














