La milenaria lucha del ser humano contra las enfermedades, especialmente en los niños, está sufriendo alarmantes retrocesos en todo el mundo. Es lo que indica un estudio con datos de unos 200 países (es decir, prácticamente de todo el planeta) de la revista médica The Lancet. Publicado este martes, el documento alerta de la parálisis e incluso la reducción de las coberturas vacunales infantiles, sobre todo en áreas en vías de desarrollo, pero también en una veintena de países desarrollados, entre ellos España. Es una pésima noticia para todos y, lo que es más grave, un problema que se va a acentuar en los próximos años.

Visto con perspectiva, el último siglo ha sido extraordinario para la salud de los niños. Enfermedades que arrasaban con generaciones enteras han sido reducidas a la irrelevancia gracias a la vacunación. Según la Organización Mundial de la Salud, desde 1988, los casos de poliomielitis, que condenaba a los menores a la parálisis e incluso a la muerte, han retrocedido en un 99%. Es la segunda gran dolencia infecciosa que los seres humanos podemos extinguir, tras la hazaña que supuso la erradicación de la viruela en 1980. Los casos de otras enfermedades, como el sarampión, la difteria o la tos ferina, también se han limitado drásticamente conforme ha aumentado la inmunidad colectiva.