En vísperas al cierre de pisos turísticos anunciado por el alcalde Jaume Collboni en Barcelona para 2028, la Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona (FAVB) ha analizado los datos de las 10.730 licencias de viviendas de uso turístico legales y ha sacado dos conclusiones. La primera, el mapa exacto de dónde se ubican, por distritos y barrios. El Eixample (con cinco barrios) es el que más viviendas de uso turístico tiene (4.911, el 46%), y también alberga la finca que concentra más, con 92 en un solo edificio de la calle de Tarragona. Del mapa llama también la atención la cantidad de pisos turísticos que hay en Sants-Montjuïc (1.300, el 12% de toda la ciudad), Gràcia (840, el 10,5%), o que Ciutat Vella (7,8%) no tiene tantos como podría esperarse, por su centralidad y porque sus vecinos fueron los primeros en denunciar los impactos negativos de este negocio.El segundo dato relevante que han explicado el presidente de la FAVB, Miquel Borràs, y el portavoz de urbanismo y vivienda, Jaume Artigues, es que desde que se vetaron nuevas licencias en 2015, la ciudad ha sumado 1.325 pisos turísticos. Son permisos que corresponden a propietarios que las consiguieron aprovechando vacíos legales de apenas unas horas o un día. Otra de las cifras que llaman la atención es que si bien hay 2.643 pisos turísticos que son los únicos de su edificio, hay fincas que concentran decenas de viviendas que son negocios para los visitantes. En concreto, 178 edificios tienen entre 10 y 19 pisos turísticos. Otras 35 fincas tienen entre 20 y 29. Y por último, 19 edificios concentran cada uno más de 30 licencias, y el récord lo tienen una que tiene 58 y la ya citada de 92. Por barrios, el que más tiene es la Dreta de l’Eixample (16,8% del total), la Sagrada Familia (7,7%), Gràcia (7,5%), Antiga Esquerra de l’Eixample (6,8%), Sant Antoni (6,2%) y el Poble Sec (5,3%)La FAVB también ha avisado de que hay una “grieta” que los propietarios podrían utilizar para alargar cinco años más allá de 2028 para mantener sus negocios abiertos: invertir en los pisos y poder demostrar que no han recuperado lo gastado antes de 2028. Así lo contempla el decreto de la Generalitat que afirma que las licencias vigentes decaerán en 2028, cuando los Ayuntamientos deben tener listo un plan urbanístico que defina cuántas y dónde quiere. En el caso de Barcelona, el gobierno municipal del PSC ha anunciado que no permitirá esta oferta turística, para que 10.000 pisos vuelvan al mercado residencial.El presidente de la FAVB, Miquel Borrell, ha lanzado, además, un aviso: “Queremos advertir de estrategias que estamos detectando desde el Observatorio Vecinal de la Vivienda: propietarios que intentarán alargar la vigencia de las licencias invirtiendo, u otros que intentarán concentrar licencias en un solo edificio, que en el futuro podría pasar a ser residencia de estudiantes”. Para evitarlo, ha solicitado más inspecciones y un cumplimiento estricto de la legislación vigente.
El mapa de los pisos turísticos en Barcelona: se concentran en el Eixample, Gràcia y el Poble Sec
Las asociaciones de vecinos de Barcelona alertan: si los dueños de pisos turísticos invierten, podrán alargar las licencias y mantenerlos abiertos







