Una oleada de calor extremo divide en dos a Italia, con 45 grados en Sicilia y Cerdeña, tormentas en el norte con riesgos de muertes por "golpes de calor o deshidratación". La tercera oleada de calor insoportable entra en su fase más intensa, con siete ciudades italianas bajo advertencia roja, que este jueves serán quince.El norte del país comienza a sufrir los primeros violentos temporales, preludio del cambio de circulación que, entre sábado y domingo, llevará a una baja de las temperaturas.El peligro del jueves abarcará desde Bolzano hasta Bolonia, pasando por Florencia, Palermo y Cagliari. Los valores más altos afectarán a Cerdeña y Sicilia, especialmente en las zonas de Nuoro y Oristano. Además, sufrirán la oleada de calor Caltanissetta y Catania, donde la máxima podría llegar a 45 grados, mientras que en Florencia se alcanzaría los 40 grados.Temporales en el norteLa arena sahariana en suspensión obstaculizará, de noche, la dispersión del calor, favoreciendo aún más la sensación de sofocamiento.En el noreste, en el Alto Adigio, un temporal causó caídas en las Dolomitas de Sesto sin consecuencias graves. El Friuli occidental soportó un violento temporal, mientras que en el Véneto, Cortina d’Ampezzo sufrió una intensa tempestad. Además, un rayo hirió a diez oficiales de la Academia de Módena que realizaban una ejercitación.Para este miércoles, se esperan temporales en todo el norte de Italia. Fenómenos atmosféricos castigarán al Véneto y gran parte de Emilia-Romaña.Un cambio en la circulación atmosférica podría causar, entre el sábado y el domingo, temporales de fuerte intensidad. Se espera que este cambio tormentoso haga descender hasta diez grados la temperatura, para estabilizarse en una bajada general de cinco grados.A través de los medios de comunicación, se advierte a la población italiana que debe tomar medidas, ya que "se puede morir de calor".Las altas temperaturas matan no solo por el llamado "golpe de calor", sino porque agravan las patologías preexistentes.El riesgo para los ancianosOficialmente, se informó que en la semana del 22 al 28 de junio se registraron 10.650 muertes más respecto al año anterior debido a las oleadas persistentes de calor. Fuentes médicas señalaron que 9.000 de los 10.000 decesos se registraron entre los mayores de 65 años. Esto se debe, explica el profesor Dr. Tiziano Angelo Lucchi, a que "el estrés térmico evidencia la fragilidad del anciano, que tiene menos capacidad para regular la temperatura corporal porque suda menos, que es el principal mecanismo de dispersión del calor".Además, "los ancianos tienen menos capacidad para percibir la sed, la presencia de enfermedades crónicas y la (necesidad de la) toma de medicamentos".Italia sigue registrando excesos de mortalidad bajos en comparación con Francia, que ha registrado el nivel más alto.Las oleadas de calor agravan las enfermedades cardiorrespiratorias, metabólicas, renales y del sistema nervioso central, explican las fuentes médicas. Señalan que quien sufre del corazón puede ser afectado por fenómenos de descompensación cardíaca, que también pueden alterar los valores de presión e hipertensión o la glucemia en los diabéticos. Quien padece de insuficiencia renal corre más riesgo de deshidratación.