Esto de viajar tiene sus ventajas. Ves cosas una vez y, a lo largo de la vida, ves otras cosas que te recuerdan lo que viste antes en otro sitio.Hace muchos años estuve trabajando en Boston, enviado a Harvard por el IESE. Nada más llegar, me suscribí al Boston Globe, un periódico de gran formato sobre todo los fines de semana, que parecía una biblioteca.Cuando llegué, la noticia fundamental la protagonizaba Valachi, un gángster de tercera fila de la familia Genovese, que por la razón que fuera había decidido cantar y cantar mucho. Como además de cantar, ese señor sabía escribir, escribió 1.180 páginas, contando todo lo que le apeteció.José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama EFE/LVMuchas veces comentamos que aquello parecía una película, y, como es natural, acabó en una película, Los papeles de Valachi, en la que el papel principal lo desempeñó Charles Bronson.En casa hablábamos mucho de lo que haríamos si fuéramos el protagonista. Fuimos unánimes en dos cosas: si fuéramos él, contrataríamos una muy buena escolta, con contrato indefinido; segunda cosa, nos iríamos a vivir a un país extranjero que no tuviera tratado de extradición con Estados Unidos. La propuesta de Panamá fue pronto sobrepasada por la de Nueva Zelanda.Aldama es el nombre actual de Valachi; aunque también sabía muchas cosas y también ha contado muchas, el tema se ha complicado​Aldama es el nombre actual de Valachi. No pertenece a ninguna familia de gángsters. Aunque también sabía muchas cosas y también ha contado muchas, el tema se ha complicado porque hay dos figuras más, Ábalos y Koldo, que parece que no han hablado y que han sido condenados a 24 y 19 años de cárcel, respectivamente. Ahora hablamos de este tema, recordando lo que pasó y lo que dijimos hace tantos años en Boston.Y curiosamente hay algo que se repite: la necesidad de contratar una buena escolta por parte del protagonista y la necesidad de huida hacia un país que no tenga tratado de extradición con España.No sé cómo acabará esto. No sé si, animados por la condena, que es muy seria, Ábalos y Koldo decidirán hablar y hablar y hablar, hasta 1.180 páginas.Porque supongo que tienen mucho que decir y que, por una lealtad hacia un partido y/o hacia las personas que les han ido pagando los sueldos hasta ahora, se han callado.Para complicar más las cosas, y quizás por excesivos escrúpulos, me acordé de lo que decía el catecismo elemental que estudié en el colegio. Aquel catecismo decía que había que restituir y satisfacer en caso de robo.En consecuencia, me planteé si en el caso de Ábalos y en el de Koldo había que considerar los años de cárcel como el castigo de la sociedad por el mal comportamiento, pero que además tenían que devolver el dinero. Lo pensé, lo consulté con un amigo mío a quien considero persona de criterio y al final decidimos que en los años de cárcel estaba incluido todo.La situación es compleja. La de Zapatero, también. Otras situaciones que conocemos y también otros que no conocemos, también.Siempre es bueno adquirir conocimientos, pero, en confianza, con esta manera de estudiar, prefiero mantenerme en la ignorancia.