En 1939 Ernesto Giménez Caballero escribió una crónica delirante sobre la ocupación franquista de Portbou. Documentación inédita permite reconstruir la edición de ‘Hay Pirineos’

Ernesto Giménez Caballero, primer ideólogo del fascismo español, pensaba que la obra de su vida habían sido sus ideas antidemocráticas que gestarían la sublevación contrarrevolucionaria contra la Segunda República. Actor clave de los movimientos de vanguardia, rozando los años treinta del siglo pasado sincronizó su activismo cultural con un proceso de radicalización nacionalista. Cuando empezó la guerra, ese madrileño de 37 años —hijo de un papelero que se había enriquecido como impresor― mantenía relaciones mejorables con José Antonio Primo de Rivera y en pleno conflicto quiso resituarse como intelectual de cabecera del franquismo, aunque nadie se lo tomó muy en serio.

Nombrado alférez provisional honorario, acompañó al ejército en la fase final de la campaña de Cataluña durante los primeros meses de 1939. “Tú, Cataluña, ¡nos pertenecías! ¡Y a nadie más! Y sentíamos el derecho ¡de hacerte llorar! Porque te queríamos”. Este texto de reconquistador lo declamó a finales de enero desde el estudio de Ràdio Associació de Catalunya. El 10 de febrero estuvo presente en la última jornada de aquella campaña. Aquel día el ejército franquista llegó a la localidad fronteriza de Portbou (Girona). A partir de su experiencia y proyectando sus ideas fascistas, Giménez Caballero sentía que las armas habían hecho realidad sus sueños.