Se recupera la novela inédita ‘Las aguas de la noche’ de un escritor que permaneció oculto por el gran respeto que tenía a la literatura y por estar a la sombra de grandes como Valente y Goytisolo
Poco antes de morir José Guirao —Pepe para los amigos— reunió a su círculo más cercano y le contó dónde guardaba todo aquello que había escrito durante su vida y que nunca había publicado. Las letras dormían en diferentes pendrives y ordenadores, también en todos los cuadernos que le gustaba comprar, en la casa de Madrid, en su pueblo Pulpí, Almería, en La Vera, Cáceres, un refugio donde cuidaba su jardín japonés, paseaba con los perros y escribía para que nadie le leyera. Por ahí se encontraba desperdigada una obra dispersa e inconclusa consistente en poemas de juventud, apuntes, notas, alguna obra teatral, algún intento de novela. “Haced con ello lo que creáis conveniente”, les dijo.
Guirao (Pulpí, 1959 – Madrid, 2022), uno de los más sólidos gestores culturales que ha dado España, director del museo Reina Sofía, creador de La Casa Encendida, director de la Fundación Montemadrid, finalmente ministro de Cultura y Deportes, falleció en 2022 —maldito cáncer— a los 63 años. Se dedicó, fundamentalmente, a hacer brillar a otros, a hacer la cultura accesible al público, a permanecer en un segundo plano. Ahora quizás se sintiera incómodo siendo él mismo el creador al que apuntan los focos y las letras: se publica por primera vez un texto suyo, la novela Las aguas de la noche (Pre-Textos). Es curioso que el libro comience con la frase: “Nunca supo escribir historias”. Resulta que Guirao sí sabía.






