La jueza de menores ha asistido a estruendosos derrumbamientos de vida adolescente y a las incre�bles resurrecciones de despu�s: "El chaval viv�a con su familia en casas okupas. Estaba lleno de rabia. Hab�a sido prostituido por sus padres, toxic�manos. Siempre ten�a una mueca triste. Tuve que juzgarlo por muchos delitos: hurtos, robos con violencia, contra la salud p�blica... Acab� internado. Pens� que se nos iba de las manos. Hoy es ingeniero".La jueza ha visto a chicas delincuentes dadas por irrecuperables regresando de entre los escombros: por ejemplo, la canaria Wynna Zady, condenada 24 veces por robar miles de euros en tiendas y en domicilios, quien iba a casa, pegaba a su madre -cuenta- y desaparec�a una semana. "Termin� Derecho y hoy es experta en intervenci�n con menores".La jueza ha conocido a j�venes que llevan el tel�fono m�vil como una Smith and Wesson: "El objetivo de aquellos tres no era pegar una paliza, sino grabarla y subirla a las redes. Fue algo muy grave. Se lo hicieron a un chico con discapacidad cognitiva. Tiraron a esa persona a un cubo de la basura".La jueza ha tenido delante a madres desvencijadas como mu�ecas de trapo descosidas a patadas: "El hijo ten�a la habitaci�n hecha un estercolero, trataba a su madre como una sirvienta, cre�a que ten�a derecho a pegarla porque le desconect� la wifi".Para saber m�sDe tal manera que la jueza sabe lo que se hace.Sabe lo que se juzga.Sabe lo que se dice: "La adolescencia es un monstruo que devora a tu hijo y luego te lo devuelve o no".Se llama Reyes Martel, trabaja como magistrada jueza en Las Palmas de Gran Canaria, es una de los 81 togados que hay en Espa�a juzgando a menores, habr� dictado ya unas 3.000 sentencias entre infractores que no llegan a la edad adulta. Lo mismo decreta un internamiento inexorable que los condena a hacer el Camino de Santiago con ella. Sostiene que cada vez hay m�s violencia infantojuvenil, que buena parte de la misma emana de una forma de educar blandibl� y consentidora.Y -con la venia- le van a permitir un desahogo: "Satanizamos a los chicos, pero en un alto porcentaje lo que sucede no es responsabilidad suya. Casi siempre es responsabilidad de sus mayores. Lo que les falla es la familia. A m� me gustar�a condenar a los padres".(...)Los suyos salen bendecidos de esta historia.Eran muy humildes y esforzados, con una formaci�n muy b�sica, dedicados a la agricultura y a la ganader�a en un peque�o pueblecito canario. Con nueve hermanos por parte de madre y ocho por parte de padre, las reuniones familiares -recuerda la magistrada- "eran como una verbena".La mayor de tres v�stagos acab� con sus padres en la capital, en donde pap� hac�a de taxista en la calle y mam� ejerc�a de navaja multiusos en casa. Ni ella se explica muy bien por qu� le dio por querer ser jueza. Por qu� le dio -en concreto- por querer ser jueza de menores. "O s�", se corrige a s� misma. "Era por lo que ve�a en el barrio".Estamos en los a�os 80 en La Paterna, a la saz�n uno de los barrios m�s golpeados por las drogas y la delincuencia en Las Palmas de Gran Canaria. "All� crec�. All� vi que no todas familias eran como la nuestra ni todos los chicos eran como nosotros. Muchos compa�eros del colegio acabaron en la hero�na. Muchos murieron. Eso fue injusto. Creo que por eso quise trabajar con los j�venes"."A los padres les cuesta much�simo admitir que han convertido a sus hijos en aut�nticos monstruos"Reyes Martel, magistrada jueza de menoresPor resumir, la hija de la familia humilde estudia Derecho. La estudiante de Derecho logra ser jueza en 1997. La jueza elige centrar su carrera en la jurisdicci�n de menores en 2013. La jueza de menores da un paso m�s all� y crea -justo hace 10 a�os- una entidad sin �nimo de lucro �nica en Espa�a, Up2U, que trabaja con j�venes infractores y en riesgo de exclusi�n.Mejor que una condena al uso, unas botas para penar por el monte.Mejor que un castigo de los de siempre (acaso improductivo), probar con ponerlos a caminar para saldar sus deudas. Igual que esas mitol�gicas cuerdas de presos, solo que sin cuerdas. Ni presos."Le llamamos el Camino de los Valores y es un itinerario terap�utico que trabaja muchas aristas, incluyendo la parte de la medida judicial... La primera parte se hace en Gran Canaria (73 kil�metros que cruzan la isla de sur a norte) y la segunda, en Galicia. All� transmitimos esos valores a los que no los hayan recibido... En el tramo canario, hay d�as de ocho horas de ascenso continuado hasta 1.800 metros de altura por veredas complicadas. Yo voy con ellos. Hace much�simo fr�o cuando duermen. Vienen con delitos de todo tipo. Algunos acaban con llagas en los pies. Creen que soy una maltratadora. Algunos se sientan y dicen que no pueden m�s... Pero siempre recuerdo la historia de Cristian, un chico de Lanzarote que se qued� sin botas a mitad del ascenso y termin� en calcetines. Ten�a los pies hinchados. Le dije: 'No hace falta que acabes'. Me respondi�: 'Voy a demostrarle a usted que no soy tan malo, que voy a pagar por mis errores'... Y acab�, vaya que s�. Cristian termin� reconcili�ndose con su v�ctima, una se�ora mayor de su pueblo a la que hab�a atracado".(...)Est� la historia de Cristian y tambi�n est� la historia de aquellos tres chicos que entraron a robar a Barrios Orquestados, una ONG que lleva la m�sica a los chavales m�s desfavorecidos y les pone a tocar. "Les robaron y los muchachos no ten�an forma de ensayar. �La medida impuesta? Limpiar los instrumentos de la entidad, ayudarles en lo que dispusieran... Ninguno de los tres ha vuelto a delinquir y dos siguen colaborando con ellos".Est� la historia de los tres de Barrios Orquestados y est� la historia de la chica que vandalizaba lo ajeno. "Se meti� con unos espr�is en una guagua y la puso perdida. Termin� en las cocheras limpiando los veh�culos. Protest�. Pero no cometi� m�s delitos".La jueza de menores Reyes Martel.Est� la historia de la chica v�ndala y est� la historia del chaval que desvalij� a un taxista. "El hombre no llevaba mucho dinero, pero se llev� un buen susto. �Qu� hicimos? Ponerle como medida judicial que hiciera servicios a la comunidad. �D�nde? Atendiendo en la gasolinera de la cooperativa de taxistas. Se tir� meses escuchando a los del gremio... As� entendi� lo sacrificado de ese trabajo".Y as� podr�amos seguir con centenares de peripecias vitales donde parec�a imposible enderezar aquello, escribir un buen final, poner el marcador de los errores a cero, y sin embargo...-�De qui�n es la responsabilidad de lo que est�s viendo en tu juzgado?-Cuando nos encontramos con un chico que ha cometido delitos en el seno de un juicio, estamos hablando de un chico que ha llegado hasta all� por algo. Cuando yo tengo enfrente a los chicos y a los padres, compruebo que los segundos son peores que los chicos: niegan lo ocurrido, niegan que haya un problema, niegan que se haya cometido un delito... Tienden a justificarlo todo. Hay padres de clase media alta que han creado a ni�os tiranos. Cuando llegan aqu� es porque la convivencia est� muy deteriorada. Hay padres helic�ptero que protegen todo el d�a a los ni�os. Hay padres con ni�os-llave, a los que les dan las llaves de la casa y todo lo dem�s... Menos su tiempo. A los padres les cuesta much�simo admitir que han convertido a sus hijos en aut�nticos monstruos.-La violencia de los hijos hacia los padres se ha triplicado en los �ltimos a�os. �Por qu�?-Por una falta de educaci�n. Y no me refiero a la formaci�n, sino a la educaci�n en los valores: valores como el respeto hacia sus mayores. Los padres no tienen tiempo para transmitir valores. Muchos se centran en dotar a los hijos de cosas materiales, la mejor formaci�n en los sitios m�s caros, las mejores prendas de vestir... Pero eso no marca la vida de los hijos. La vida de los hijos se marca con los valores que les dejes.(...)"La mayor�a de las chicas nos cuentan que les dan las claves de sus redes al novio, normalizan mandarle las fotos de c�mo visten y de d�nde y con qui�n est�n"En Espa�a, se condena anualmente por sentencia firme a unos 14.000 menores de entre 14 y 17 a�os. En el �ltimo curso, el repunte fue del 3,6%. De cada 10 infractores, ocho son varones y dos son mujeres; ocho son espa�oles y dos, extranjeros. Entre las tendencias estad�sticas, hay una que inquieta especialmente: la Fiscal�a de Menores abre en torno a 4.000 expedientes anuales por agresiones de hijos a padres.La magistrada jueza del juzgado de menores n�mero 1 de Las Palmas ha visto de todo. Asesinatos. Violaciones. Volcanes de ira y destrucci�n. Pero tambi�n ha tenido delante a cr�os que est�bamos sol�simos y con mucho miedo."Parece que los jueces de menores fu�semos la menor de las justicias. Solo nos acordamos de los menores infractores cuando hay delitos graves. Y no debiera de ser as�. Son chicos que, en la mayor�a de los casos, llegan con mochilas que se fueron llenando de cosas malas desde la infancia", sostiene. "Pero hay que decirles que est�n creciendo y que tienen una posibilidad. Para ello, tenemos que ir vaciando sus mochilas de cosas malas y llen�ndoselas de cosas buenas"."Por cierto, algo estamos haciendo rematadamente mal con la violencia de g�nero y los j�venes", a�ade. "Porque, a pesar de todas las campa�as, los estereotipos de g�nero est�n cada vez m�s marcados. La mayor�a de las chicas nos cuentan que les dan las claves de sus redes al novio, normalizan mandarle las fotos de c�mo visten y de d�nde y con qui�n est�n... Y otra cosa: casi todos los casos de violencia est�n muy ligados al mal uso de las nuevas tecnolog�as: el acoso, el maltrato psicol�gico, la manipulaci�n y viralizaci�n de im�genes �ntimas, el uso de perfiles falsos...".En cualquier caso, Reyes te habla de sus muchachos con cierta melancol�a, como si te estuviera mostrando un �lbum de fotos alegres donde a todos los que desfilan por el mismo les hubiese ido bastante bien.Mira a esta ni�a, mira a este otro chaval."Aquella chica vino a Espa�a muy rota de su pa�s de origen en una reagrupaci�n familiar. Tard� cuatro a�os en reunirse con su familia y all� hab�a sufrido malos tratos por parte de su padre alcoh�lico. Ella vino con adicciones varias. Con mucha violencia. Era una bomba de relojer�a. Tanto, que casi mata a su hermano y estuvo en internamiento cerrado durante tres a�os... Hasta que descubrimos que le gustaba la cocina y entr� en un taller donde se cocinaba. Le dimos un permiso especial para que hiciera de ayudante de cocina en el Camino de los Valores. Ella no ten�a que caminar, solo ten�a que ayudar en eso: fregar, preparar los alimentos, etc�tera... Pero se empe�� en caminar, en hacerlo como los dem�s, en hacer ese sacrificio doble... Caminaba sus veintitantos kil�metros, luego llegaba, se duchaba y se met�a en la cocina. Descansaba mucho menos que nadie. Y ah� la tienes... Tiene mucho temperamento... Por eso puede mandar en una cocina... Hoy es una cocinera estupenda en Barcelona y ha ganado varios premios. �El mejor de todos? Ha reestablecido las relaciones con su madre y con su hermano".
La jueza de los 3.000 menores juzgados: "A m� me gustar�a condenar a los padres"
La jueza de menores ha asistido a estruendosos derrumbamientos de vida adolescente y a las incre�bles resurrecciones de despu�s: "El chaval viv�a con su familia en casas...










