Si una sala de vistas produce cierta incomodidad a cualquier adulto –al tratase de un entorno poco afable a simple vista-, imagínense para niños y adolescentes. Existen estudios doctrinales que ofrecen recomendaciones para hacer de ese espacio algo más acogedor par ellos, pero el Departament de Justícia de la Generalitat –en coordinación con el de Drets Socials- ha querido ir un paso más allá. ¿Cómo? Creando una guía práctica, en el ámbito civil, para la audiencia de niños y adolescentes en procesos judiciales de familia. El documento, que será presentado hoy en sociedad, tiene carácter pionero al haber sido elaborado por un equipo interdisciplinar, es decir, cuenta con la participación de jueces, sí, pero también de fiscales, letrados de la administración de Justicia o psicólogos.Es una paso más en la humanización de la justicia”Ramon EspadalerConseller de Justícia de la Generalitat“Es un paso más en la humanización de la justicia en un ámbito tan sensible como los procesos judiciales de familia en la que intervienen menores”, explica a La Vanguardia Ramon Espadaler, conseller de Justícia de la Generalitat, que destaca precisamente el carácter integral de la guía. “En el ámbito estatal, había algunas pautas hechas desde la perspectiva de jueces, fiscales, abogacía, psicólogos, pero este documento tiene la virtud de confluir todas esas miradas en el menor y su proceso de declaración”.Las recomendaciones que recoge la guía se circunscriben a procesos de divorcio o de ruptura de parejas de hecho, trámites que para un niño “son siempre desagradables porque lo sitúa en un conflicto de lealtad con sus progenitores”, arguye el magistrado Xavier Abel.En casos en los que hay una altísima conflictividad entre los progenitores, que de por sí ya está generando efectos en el menor, la audiencia judicial puede crear todavía más nerviosismo al menor. “Muchas veces los padres tienden a situar la responsabilidad en el niño. Le dicen: ‘Lo que tú digas es lo que se hará’”, arguye Mila Arch, psicóloga y profesora de la UB. Grupo de expertos“Si el menor -prosigue- se siente con esta responsabilidad, es muy posible que la audiencia tenga efectos negativos para él. No obstante, si se le explica bien, informándole que tiene derecho a dar su opinión, o que puede permanecer en silencio si quiere, es muy probable que la situación fluya más”.Tanto Arch como Abel han formado parte del grupo de trabajo, constituido en julio de 2025 e integrado por expertos, representantes de diversos colectivos profesionales y operadores jurídicos, que de forma colaborativa crearon esta guía para que se convierta en un referente práctico.El documento establece criterios claros para que la participación en el proceso judicial de los menores se desarrolle en condiciones adecuadas. Recomienda, entre otros, el uso de un lenguaje sencillo y comprensible; la formulación de preguntas abiertas; el respeto por el silencio; implantar un ritmo adecuado para cada menor; o establecer un clima de confianza.Además, describe todas las fases de la audiencia -preparación previa, acogida, conversación, despedida y actuaciones posteriores- y ofrece orientaciones concretas para que la experiencia del niño sea respetuosa y comprensible. A modo de ejemplo, recomienda que sea el mismo juez quien salga a buscar al niño a la sala de espera.Un entorno más afable“Al final es poner al menor en el centro”, destaca Espadaler. En especial, “preguntándonos cómo realizamos este proceso con mimo para que no provoquemos una revictimización y para que sea eficiente desde la perspectiva del juez, que es quien acabará decidiendo”.El documento pone énfasis, subraya el juez Abel, en la necesidad de practicar la audiencia en un entorno amigable. “Así lo marcan los estándares internacionales”. La idea, incluso, es que dicha audiencia no se realice ni en la sala de vistas ni el despacho del juez, “sino que se creen espacios donde el entorno sea más confortable: mesas y sillas más bajas, colores más suaves, decoración infantil…”.Poner al menor en el centro, objetivo de esta nueva guía LV / Llibert TeixidóEn este sentido, el Departament de Justícia quiere practicar con el ejemplo. “Estamos preparando salas bajo un concepto mucho más humanizado y amable en los tribunales ordinarios. Tenemos un proyecto como departament en este aspecto que haremos público más adelante”, arguye Espadaler.El conseller está convencido de la utilidad de la guía. “Ofrece respuestas”, sostiene. Además –añade-, es honesta. “Hay algunos supuestos en la que no da una respuesta tan clara porque probablemente no existe, sino que ofrece más de una aproximación”. Confía tanto en su funcionalidad, que desde el departament no descartan traducir el documento al castellano, gallego y euskera.Complementa a una guía previaEste manual se inscribe como complemento de la guía Buen Trato, dirigida a profesionales del ámbito judicial y que busca garantizar que niños y adolescentes víctimas de violencia sexual sean tratados de forma respetuosa, segura y evitando su revictimización durante las exploraciones judiciales en el ámbito penal.La guía, que será presentada hoy en sociedad, estará disponible para todos los actores judiciales. En concreto, en el repositorio del Centre d’Estudis Jurídics i Formació Especialitzada (Cejfe). El mismo Espadaler y Mercè Caso, presidenta del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya y jueza de familia, serán los encargados de clausurar el acto. Licenciado en Periodismo por la UAB, trabaja en La Vanguardia desde el 2010. Actualmente, en la sección de Sociedad, donde escribe sobre salud, ciencia o educación. Antes había trabajado en la Cadena Ser y COM Ràdio. jfita@lavanguardia.es