Mariano Rajoy tiene entre sus aficiones el fútbol y el ciclismo. En una ocasión, llegó a decir que empezaba el día en la Moncloa leyendo el Marca. Ante el inicio del Mundial, el digital El Debate le propuso escribir una serie de artículos, en los que el expresidente resulta perfectamente reconocible por su ironía, sus obviedades y sus pleonasmos. Todo iba bien hasta que el domingo escribió que el fútbol de la selección francesa “es de altísimo nivel”, pero, “eso sí, juega sin franceses”. Esta última frase ha provocado un tremendo enredo –uf, qué lío, que diría don Mariano– que ha enfurecido al Gobierno francés, pues hasta tres ministros manifestaron su indignación.Mariano Rajoy, en una aparición pública en abril TIAGO PETINGA / EFEEl más contundente ha sido Laurent Núñez, titular de Interior, que calificó de inaceptables sus palabras y le recordó que “solo hay una Francia, república en la que todos pueden encontrar su sitio, sea cual sea su origen”. Naïma Moutchou, ministra de Ultramar, ha pedido que la Federación Francesa de Fútbol emprenda acciones legales contra Rajoy.Un artículo de Rajoy sobre los ‘bleus’ enfurece a Francia y a su GobiernoEn su columna, es posible que el expresidente intentara hacer una gracia, sin entender que hay expresiones que la sociedad biempensante a estas alturas no acepta. El humor ha cambiado y chistes de hace treinta años basados en estereotipos xenófobos hoy no se toleran. El paradigma ha cambiado más que el articulista.En las últimas horas, sus palabras han sido una de las tres noticias más leídas en Le Monde, Le Figaro y Libération. También la polémica se ha desencadenado en nuestro país y el propio Pedro Sánchez le ha acusado de avergonzar a España con sus declaraciones racistas. En medio del ruido, Rajoy declaró a El Mundo que no tenía nada que rectificar y que no se iba a poner al nivel de ciertos miembros del Gobierno. Ni se le pasó por la cabeza reconocer su error.En la serie Se tiene que morir mucha gente, de Movistar +, la guionista se inventó una niña (Sofía Otero) que solo la protagonista (Anna Castillo) ve y que es su Pepito Grillo, que la riñe sin piedad cuando comete errores. A Rajoy le hubiera dicho algo así como: “Ya sabías que habías metido la pata, así que lo peor que podías hacer era meter la otra”.
¡Dios, la que se armó!, por Màrius Carol
Mariano Rajoy tiene entre sus aficiones el fútbol y el ciclismo. En una ocasión, llegó a decir que empezaba el día en la Moncloa leyendo el Marca. Ante el inicio del Mundial, el digital El Debate le propuso escribir una serie de artículos, en los que el expresidente resulta...













