Cada nueve años aproximadamente el Tribunal Constitucional (TC) cambia la aritmética de su mayoría ideológica. Ocurre cuando al Gobierno de turno le corresponde nombrar a dos de los magistrados. La peculiar manera de renovación de los doce miembros de la corte de garantías y el sistema de bipartidismo dominante hasta ahora han propiciado que la mayoría conservadora y la progresista en el TC se hayan ido alternando más o menos cada nueve años, que es lo que dura el mandato de cada uno de los magistrados. PublicidadLa siguiente vez que el Gobierno tendrá que nombrar a dos magistrados será en 2031. Pero el PP quiere imponer antes una mayoría conservadora. Por ello mantiene bloqueada, gracias a su mayoría en el Senado, la renovación del tercio que corresponde a la Cámara Alta, que debía haberse hecho en diciembre pasado. El pasado 17 de diciembre se cumplió el mandato de un tercio de los magistrados del Tribunal Constitucional (TC): Ricardo Enríquez, José María Macías, María Luisa Balaguer y Cándido Conde-Pumpido, que es el actual presidente. Los dos primeros pertenecen al bloque conservador y los dos últimos, al progresista. Fueron nombrados por el Senado en 2017 (Macías ingresó en marzo de 2024 para sustituir a Alfredo Montoya) y, tal y como establece la Constitución, la Cámara Alta debe proponer cuatro nuevos magistrados. Los planes del PPPero el PP puso primero como excusa para retrasar el proceso de renovación las elecciones autonómicas en Extremadura, el 21 de diciembre de 2025; después las de Aragón, en febrero; en marzo, las de Castilla y León; y recientemente las de Andalucía. Cada comicio ha producido una prórroga en el Senado para acometer el mandato constitucional de la renovación del TC. En la actualidad, la prórroga está fijada hasta el 15 de septiembre. Fuentes socialistas en el Senado indican a este medio que no dudan de que tras esa fecha, llegarán nuevas prórrogas.De hecho, la jugada del PP será esperar a las próximas elecciones generales el año que viene, si se cumplen los planes anunciados por Pedro Sánchez de agotar la legislatura, consideran las fuentes consultadas por este periódico. Estas se muestran convencidas de que las expectativas de los de Feijóo de un éxito electoral les mantendrá enrocados en un permanente bloqueo del TC con la esperanza de poder nombrar a los cuatros magistrados del turno del Senado, por sí mismos o con la ayuda de Vox.PublicidadUn sistema regladoEl Tribunal Constitucional, que empezó a funcionar en 1980, está formado por doce miembros y su designación se hará por nueve años, renovándose el Tribunal por terceras partes cada tres años. Al Congreso le corresponde la renovación de un tercio; al Senado de otro tercio, y un tercero se lo reparten el Gobierno y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). La elección en las Cortes Generales requiere de una mayoría cualificada de tres quintos de cada Cámara, lo que ha obligado siempre al consenso entre el PP y PSOE fundamentalmente. En el caso del Senado, los cuatro magistrados son elegidos entre las candidaturas presentadas por los parlamentos autonómicos, siendo el vasco el único que ha designado ya a dos candidatos. Los tres quintos necesarios en el Senado para la renovación del TC suponen el voto de 160 senadores. El PP tiene en la actualidad 145, por lo que precisa de un acuerdo con el PSOE.Fuentes del bloque progresista del Tribunal Constitucional indican a Público que dicho sector, que cuenta con mayoría de siete a cinco, está "resignado" a una larga prórroga para la renovación parcial, pero advierten que ello no conlleva problema alguno para que el Tribunal funcione adecuadamente, resolviendo los asuntos pendientes, como por ejemplo, la admisión a trámite del recurso de amparo del exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, después del verano. PublicidadSi el PP nombrara a los cuatro magistrados sin el acuerdo con los socialistas, como ha ocurrido desde el nacimiento del TC, las fuerzas se invertirían, pasando a ser el bloque conservador de siete magistrados y el progresista, de cinco. Si a eso se sumara la probabilidad de que en 2031 el PP esté en el Gobierno y nombre a dos magistrados, la vigencia de una mayoría conservadora tendría un larguísimo recorrido. El problema de MacíasEn estos planes del PP, sin embargo, se podría presentar un escollo, y es el ajustado plazo que le queda al magistrado José María Macías para cumplir los tres años en el TC y con ello, la imposibilidad de repetir mandato, según indica artículo 16 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, que imposibilita que ningún magistrado pueda ser propuesto para otro período inmediato, salvo que hubiera ocupado el cargo por un plazo no superior a tres años.Macías, que fue uno de los vocales más señalados del bloque conservador del CGPJ en su anterior etapa de mandato prorrogado, fue elegido por el PP, en el turno del Senado, el 30 de julio de 2024, para sustituir en el TC al magistrado Alfredo Montoya, que renunció al cargo por enfermedad y finalmente falleció. Si la renovación por parte del Senado se efectuara antes de julio de 2017, Macías podría repetir como candidato del PP y permanecer nueve años más en el Constitucional. Pero si tuviera lugar después, el recorrido de este magistrado en la corte de garantías llegaría a su final. Fuentes del TC consultadas por Público señalan que el magistrado mejor posicionado del bloque conservador para sustituir a Conde-Pumpido en la presidencia es Enrique Arnaldo, que entró en la corte de garantías en noviembre de 2021, tras una larga relación con el PP.Los de Feijóo conocen bien los efectos de bloquear largo tiempo la renovación de los órganos constitucionales. Con el propósito de que unas elecciones generales le otorgaran ventajas a la hora de lograr una mejor posición en el CGPJ, el PP mantuvo más de cinco años al órgano del gobierno de los jueces con el mandato caducado, produciéndose entre diciembre de 2018 y julio de 2024 una de las mayores anomalías democráticas que se recuerdan en el Estado.