El PSOE culpa a un “traidor” propuesto por Sumar y los de Díaz creen que se ha cedido demasiado a los conservadores

La historia se repite. Poco más de un año después del pacto para la renovación del Consejo General del Poder Judicial entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, el único gran acuerdo entre los dos partidos en esta legislatura, que supuso un reparto 10-10 de los vocales entre los dos sectores, el bloque conservador es una piña que va ocupand...

o posiciones y el progresista ya se ha roto hasta en tres, lo que permite al otro grupo jugar con las votaciones para tratar de imponerse en muchas decisiones trascendentes.

En realidad, los progresistas que se mantienen unidos conservan una minoría de bloqueo de cualquier nombramiento —con 8 se pueden parar todos, y tienen 9— pero la división del bloque inicial y las tensiones de estos días, con dimisiones incluidas, constatan el fracaso del acuerdo de hace poco más de un año.

Los conservadores logran así tener la mayoría de una u otra manera desde hace casi tres décadas, cuando el PP llegó al poder por primera vez en 1996, a pesar de que en medio ha habido dos largas mayorías progresistas en el Congreso, una con José Luis Rodríguez Zapatero en La Moncloa y otra con Pedro Sánchez.