13 de julio, 2026 - 09h35Mi columna sobre los 250 años de la declaración del 4 de julio de 1776, de independencia de las trece colonias británicas, y los factores precipitantes de la declaración de que asumían ser Estados y que se unían –por eso la denominación de Estados Unidos de América– a la que siguió la guerra de independencia, motivó que lectores me requieran más información. La declaración fue la teoría de los enunciados sobre libertad, igualdad, equidad, derechos colectivos y singulares que sustentaban su decisión de liberarse y formar un país diferente, evidenciando los principios que invocaban sus redactores. “Invocaban” no necesariamente significaba practicaban. Veamos el caso de Thomas Jefferson, proponente de la redacción de la Declaración de la Independencia, quien además ocupó varios espacios en el proceso independentista y fue el tercer presidente de los Estados Unidos de América (1801-1809). Propuesta suya fue el enunciado “Sostenemos como evidentes estas verdades: que los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”, sin embargo, él fue importante esclavista de la época. En su terminología política a la expresión “los esclavos” la sustituyó por “los esclavizados”. Acabar la esclavitud debía ser un proceso, uno de los primeros pasos debía ser prohibir importarlos y así lo consagró en los espacios de poder que tuvo. El amor de su vida fue una “esclavizada”, Sally Hemings (1773–1835), con la que tuvo varios hijos, a quienes para que no sean esclavizados los llevó a Francia (1785-1789), cuando él fue embajador de lo que entonces era Confederación, antes de que rija la Constitución que estableció el régimen federal.Abraham Lincoln, en su tiempo, señaló que la afirmación de principios que fue la Declaración de la Independencia, “más que una verdad evidente” fue una “generalidad brillante” y había que impedir que sea percibida como “una mentira evidente”.Una anécdota: para la mayoría de los esclavistas, los esclavos eran bienes inventariables; para Jefferson, los “esclavizados” no. A fin de establecer la representatividad de las circunscripciones electorales, y los recursos que se demandaban, se iba a contar los esclavos, aun cuando no sufragaban, registrándolos con un estimado de tres quintos en el cálculo poblacional. Fue un compromiso entre delegados de estados del sur y los de los estados del norte durante la Convención Constitucional de 1787. Tuvo vigencia hasta 1861. Con Lincoln se proclamó la emancipación de los esclavos. En la estructura federal de los Estados Unidos están desagregados el poder, régimen federal, regímenes estatales, competencias municipales, tanto en la administración como para legislar y operar la justicia. En materia penal hay delitos federales y delitos estatales con su propia legislación, así como competencias en las que aun gobernantes dominantes como Trump no han podido someter ni modificar, pero en los hechos se han rebasado y desacatado. La liberalidad del presidente de Estados Unidos para indultar, modificar penas y amnistiar es solo para infracciones federales, anteriores gobiernos la han aplicado en decenas de ocasiones; Trump, en su segundo gobierno, ya ha superado el millar. (O)