El 4 de julio de 1776, trece colonias británicas asumieron ser Estados y se unieron para formar el país Estados Unidos de América, impulsando el proceso de expansión que lo ha llevado a ser la potencia de los días que vivimos. Su proclama fue “en nombre y por la autoridad del pueblo de estas colonias, solemnemente hacemos público y declaramos: Que estas colonias unidas son, y deben serlo por derecho, Estados libres e independientes; que quedan libres de toda lealtad a la Corona Británica, y que toda vinculación política entre ellas y la Gran Bretaña queda y debe quedar totalmente disuelta; y que, como Estados libres o independientes, tienen pleno poder para hacer la guerra, concertar la paz, concertar alianzas, establecer el comercio y efectuar los actos y providencias a que tienen derecho los Estados independientes”.Siempre será bueno establecer el porqué de las cosas. En el caso, el ahogo a los colonos por el Gobierno británico fueron las leyes Townshend –llamadas así por quien las propuso– de 1767. Estas leyes de aranceles, sobre productos importados por las trece colonias, tributos para cubrir gastos burocráticos y administrativos, provocó rechazo, lo que llevó a su derogatoria, solo subsistiendo el impuesto al té. El Parlamento británico, además, el año 1773 dictó la Ley del Té, para salvar de la quiebra a la Compañía Británica de las Indias Orientales, dándole el monopolio del comercio del té, acusando a los colonos de contrabandearlo.En los días que pasaban se organizaban los opositores, entre estos los que se denominaron “Hijos de la Libertad” y se produjeron acciones de protesta que derivaron en violencia. El Gobierno británico formó una Comisión Real de Investigación que tenía autoridad para extraditar a los colonos que eran acusados ​​de traición a Gran Bretaña.Se formaron comités para coordinar la resistencia en todas las ciudades portuarias de modo que los barcos británicos que transportaban té no puedan atracar ni descargar su mercancía. En Boston, a tres naves británicas se les trabó la posibilidad de descargar el té que transportaban. Un grupo de “Hijos de la Libertad” el 16 de diciembre de 1773, seguidos por muchos, asaltó las naves y arrojaron todo el té en el puerto. En Londres, el Parlamento y el rey coincidieron en que Massachusetts debía ser obligada a pagar por el té y someterse a la autoridad británica; y, a inicio de 1774 se dictaron las que llamaron Leyes Coercitivas, para el absoluto sometimiento de las colonias al dominio británico, que los afectados las rebautizaron como Leyes Intolerables. En 1774 desde los Comités de Resistencia se organizó el Congreso Continental, en Filadelfia, con delegados de las trece colonias británicas. Este colectivo, el 4 de julio de 1776 es el que declara la independencia.A esta declaración le siguió la guerra de independencia y recién el 3 de septiembre de 1783, en el Tratado de París, Gran Bretaña reconoció a la nueva nación. Y más adelante, la primera Constitución fue aprobada en la Convención de Filadelfia el 17 de septiembre de 1787 para que rija a partir del 4 de marzo de 1789, y el primer presidente, George Washington, fue posesionado el 30 de abril de 1789. (O)