OpiniónAl celebrar sus 250 años, es esencial que Estados Unidos sea fiel a los principios democráticos que gestaron esta nación.PROFESOR ESCUELA DE ASUNTOS PÚBLICOS E INTERNACIONALES (SIPA) DE LA UNIVERSIDAD DE COLUMBIA, NUEVA YORK11.07.2026 23:30 Actualizado: 11.07.2026 23:30 La celebración, el pasado 4 de julio, de los 250 años de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de 1776 fue la de un hito histórico. En conjunto con la aprobación de su Constitución en 1787, las enmiendas de dicho documento en la Carta de Derechos de 1791 y la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano de la Revolución Francesa de 1789, constituyeron los primeros avances del liberalismo político en el mundo.Aparte de declaración de independencia, el primer documento estableció los principios de que todos los individuos poseen derechos inalienables como la vida y la libertad, y que un gobierno solo tiene legitimidad si cuenta con el consentimiento de los ciudadanos. A su vez, la Constitución estableció la primera república democrática moderna con separación de poderes y un sistema federal de gobierno. Uno de sus legados ha sido la Constitución de la nación del mundo que ha tenido gobiernos elegidos por un período más largo, aunque ha sido objeto de importantes tensiones, entre ellas una guerra civil y el asesinato de algunos de sus grandes líderes.Nació así una nación que se convertiría con el tiempo en una de las principales potencias mundiales. Lo ha sido claramente en materia económica y científica. También en el terreno militar, especialmente porque su apoyo fue crucial para la victoria de las potencias aliadas en las dos guerras mundiales.Fue, además, el gran impulsor del multilateralismo después de la Segunda Guerra Mundial, en contra de la no aprobación por parte de su Congreso de su participación en la Liga de las Naciones, que se creó después de la Primera Guerra Mundial. Los avances más significativos tuvieron lugar en la conferencia de Bretton Woods de 1944, que creó el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, y en la de 1945 en San Francisco, que creó las Naciones Unidas. Fue más renuente, como lo es nuevamente, a los acuerdos comerciales multilaterales.A todo esto se puede agregar que ha sido un destino masivo de migrantes a lo largo de su historia, inicialmente europeos, pero crecientemente de un conjunto más amplio de orígenes, incluidos países latinoamericanos, aunque con un rechazo en épocas recientes.Su expansión territorial ha sido objeto de controversias. Incluyó la compra a otras naciones de Luisiana, Florida y Alaska, pero también la apropiación de más de la mitad del territorio mexicano después de la guerra con su vecino en 1846-48. Intentó hacerlo también con Cuba y Filipinas después de la guerra con España de 1898, pero solo conservó a Puerto Rico bajo la compleja figura de estado libre asociado.La doctrina Monroe fue enunciada en 1823 para evitar la intervención de potencias europeas en el continente americano y proteger la reciente independencia de las naciones latinoamericanas. Con su transición a potencia mundial, en 1904 se transformó en el Corolario (Theodore) Roosevelt, que otorgó a Estados Unidos el derecho de intervenir en los países latinoamericanos, como lo hizo en varias ocasiones y desafortunadamente está haciéndolo de nuevo bajo la “doctrina Donroe”.El problema más complejo de su historia se ha dado en el terreno social. Los indígenas fueron desplazados de sus territorios y no fueron integrados a la nueva sociedad. A su vez, la esclavitud fue dominante en los estados del sur, que intentaron incluso constituir otra nación. Su fracaso en la guerra civil de 1861-65 dio paso a la abolición de la esclavitud, pero subsistieron múltiples formas de discriminación racial que finalmente se combatieron con las leyes de derechos civiles de los años 1960. Más allá de estos problemas, los derechos sociales y, en particular, la seguridad social tuvieron un desarrollo parcial si se compara con los sistemas europeos.Al celebrar los 250 años de su historia es esencial que esta gran nación sea fiel a los principios democráticos que la gestaron, que reduzca sus desigualdades internas, continúe teniendo liderazgo económico y científico a nivel mundial y, como promotor del multilateralismo, se mantenga fiel a la cooperación internacional.JOSÉ ANTONIO OCAMPO Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
Los 250 años de Estados Unidos
Al celebrar sus 250 años, es esencial que Estados Unidos sea fiel a los principios democráticos que gestaron esta nación.








