Diego Salcedo

Washington / 04.07.2026 04:19:00

En Filadelfia de 1776, los hombres reunidos para firmar la Declaración de Independencia ya estaban divididos, pues discrepaban sobre la estrategia, la forma de gobierno e incluso acerca de los riesgos que estaban asumiendo. Algunos temían que la rebelión trajera la ruina. Otros creían que la independencia era el único camino.A pesar de las intensas rivalidades de Thomas Jefferson con Alexander Hamilton, y de los debates entre John Adams, James Madison y Benjamin Franklin, los padres fundadores estamparon sus nombres en un solo documento que proclamaba una idea radical: una nación puede surgir del desacuerdo y aun así perdurar.

Transeúntes observan los preparativos para la celebración de este4 de julio en varios puntos del país. Reuters y ap

Las primeras palabras del documento fundacional: “Nosotros, el pueblo de Estados Unidos…” reflejaron un concepto revolucionario: que el poder del gobierno proviene de la población, no de un rey ni de una élite, y existe porque los ciudadanos lo legitiman. El país se funda en la soberanía popular.Pero algunos historiadores creen que la independencia no puede verse sólo como un choque entre la libertad y la tiranía colonial británica, pues algunos protagonistas tenían ambiciones personales. George Washington, quien no firmó la Declaración, poseía tierras, y Jefferson era incluso dueño de esclavos.“Tendemos a pensar en la revolución como un rechazo al imperio. Pero también se trató de reinventar el imperio bajo una nueva bandera”, sostiene el historiador Lawrence Hatter.Dos siglos y medioDoscientos cincuenta años después, Estados Unidos celebra su 250 aniversario en medio de polarización política, tensiones culturales y una profunda desconfianza entre visiones contrapuestas de su futuro.Una reciente encuesta del Museo Histórico de Nueva York encontró que 42 por ciento de los estadunidenses cree que la nación está “irremediablemente dividida” y que nunca se unirá.