Los tribunales vuelven a impulsar una polémica lingüística. El Tribunal Supremo ha anulado un apartado del reglamento de organización de las escuelas catalanas porque, a juicio de Alto Tribunal, “excluye el uso del castellano en la rotulación”, lo que abre la puerta a tener que modificar la cartelería de más de 5.000 centros públicos y concertados de la comunidad.

Se da la circunstancia que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), la instancia que ha desmontado el sistema de inmersión lingüística en las aulas catalanas, había avalado que la rotulación de los centros fuera en catalán y occitano en la Val d'Aran y lengua de signos catalana al considerar que los carteles no formaban parte de la actividad educativa.

Sin embargo, el Supremo admite un recurso de la Asamblea por la Escuela Bilingüe (AEB), entidad que ha combatido la inmersión en los tribunales, y anula este apartado del reglamento, de acuerdo con el criterio de la Fiscalía.

Según los jueces, los carteles de un centro sí forman parte de la actividad educativa. “La enseñanza no puede circunscribirse a lo que se transmite en las aulas, ni a los libros de texto y otros materiales docentes”, reza la sentencia, que considera los carteles son “escenario” o “paisaje” de la actividad educativa.