El cese del fuego colapsó y el tránsito por el estrecho de Ormuz vuelve a ser riesgosoLas consultoras locales no tomaron en cuenta el recrudecimiento del conflicto en el Golfo Pérsico porque la semana financiera finalizó el miércoles pasado. Pero el panorama se agravó y el conflicto entre Estados Unidos e Irán retrocedió al momento más grave. El conflicto influye en el riesgo país, que es la ventana para volver a tomar deuda en los mercados internacionales, y en la inflación. No son novedades agradables cuando se comienza a hablar de las elecciones de 2027 y cualquier movimiento se parece a una tormenta.La consultora 1816 analiza en profundidad el programa financiero del ministro de Economía, Luis Caputo, y señala que “asume que desde principios de esta semana hasta fin de año el Tesoro no generará ni aumento ni caída de reservas netas: la emisión contemplada de USD 2.000 millones de AO29 se iría en otros vencimientos que tiene el sector público durante el segundo semestre. Como el programa financiero de 2027 asume que el Gobierno usará esos USD 3.700 millones que “sobran” de este año, entonces ahí tendríamos el primer factor de presión sobre las reservas de 2027. El tema es que el Ministerio de Economìa también estima que el Tesoro le comprará dólares al BCRA por USD 4.900 millones el año que viene para hacer frente a los vencimientos, de lo que se deduce que, en total, los pagos netos 2027 del fisco generarán una presión sobre las reservas netas del Central de USD 8.600 millones”.PUBLICIDADEn su informe, 1816 calcula todos los pagos y llega a la conclusión de que el Central “debería comprar más de USD 10.000 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) en lo que queda de la era Milei para no perder reservas netas desde la situación actual, si tomamos en cuenta los supuestos del programa financiero ¿Y si no se llega a ese número, que es alto, pero no imposible, considerando que en lo que va de 2026 el Central compró más de USD 11.400 millones en apenas medio año? La Argentina pagará igual la deuda, pero contra caída de reservas. Lo positivo es que tras el post rollover de los repos del BCRA las reservas netas pasaron a ser positivas justamente en USD 10.000 millones, el valor más alto de la era Milei”.Además, advierte que si el BCRA tiene que comprar muchas reservas, pero no hay demanda suficiente de base monetaria, como ha ocurrido este año, “la única manera de hacerlo es esterilizando la emisión de los pesos. En otras palabras, si el objetivo del Gobierno es pagar la deuda externa y no perder reservas, habrá que presionar sobre el mercado de deuda en moneda local, con subastas que requerirían un rollover superior al 100%, con ventas de bonos del Central en el secundario y/o con incremento de los pasivos remunerados del BCRA. En cuanto a la presión sobre el mercado de Bonares, el supuesto del Gobierno de que emitirá un nuevo AO29 por USD 2.000 millones y colocará otros USD 5.000 millones de Bonares el año que viene no es descabellado dado el éxito de las subastas de A027 y AO28, pero para que las cosas se den de esa manera será necesario que el año electoral no traiga demasiado nerviosismo en los inversores locales”.PUBLICIDADDaza, Caputo y Furiase, durante la presentación del programa financieroLa conclusión es que el programa financiero luce cumplible, “pero implica presionar bastante sobre el BCRA y considerando eso seguimos viendo posible que la Argentina haga una colocación internacional en algún momento de este segundo semestre (el Gobierno no lo descartó), aprovechando que el riesgo país está cerca de los 400 puntos básicos, el mínimo en más de 8 años. Así como el Ministerio de Economía ha estado dispuesto a pagar un “seguro” con la deuda en Pesos, convalidando tasas muy interesantes en los Duales para estirar vencimientos al próximo mandato presidencial, no nos sorprendería que eventualmente haga lo mismo con la deuda en dólares, convalidando niveles que quizás son más altos de lo que corresponderían con los fundamentos de la Argentina, pero que permitirían transitar el 2027 con algo más de herramientas en materia cambiaria (en ese mismo sentido es que el BCRA terminó de cancelar en junio toda su deuda con el BIS, volviendo a tener esa línea de crédito entera a disposición. El riesgo de default de la deuda el año que viene, como venimos diciendo, es inexistente, considerando los vencimientos, el nivel de reservas del BCRA y la voluntad de pago del Gobierno Nacional”.La consultora EconViews que dirige Miguel Kiguel destaca que “el equipo económico presentó el programa financiero, algo que no se veía desde la época de Dujovne, dando un paso positivo para ganar previsibilidad sobre los vencimientos del año que viene y despejar incertidumbre de cara a un año electoral. A grandes rasgos nos parece razonable y bastante en línea con nuestros números: el Gobierno planea emitir al menos USD 5 mil millones en el mercado local y sumar otros USD 2 mil millones de otros préstamos, a lo que se suma el sobre financiamiento que quedará de este año por USD 3,7 mil millones. Además, el Tesoro deberá comprarle al BCRA unos USD 5 mil millones para cubrir el gap. Son objetivos cumplibles, pero no exentos de riesgos, teniendo en cuenta que será un año electoral con dolarización de carteras, algo que puede complicar tanto el esfuerzo del BCRA por acumular reservas como el del Tesoro por emitir deuda”. PUBLICIDADSegún EconViews, la encuesta sobre inflación del BCRA entre las principales consultoras (REM), dejó de ajustar para arriba y ahora el mercado espera una inflación de 30% para 2026, un punto por debajo de nuestra proyección, lo que equivale a un promedio mensual de 1,8% para el segundo semestre. Habrá que seguir de cerca qué pasa con el precio de la nafta y si la presión cambiaria termina teniendo algún traslado a precios. El dólar sigue demandado. El tipo de cambio oficial sigue tomador, aunque el BCRA logró sostenerlo en torno a $1.490, apoyándose en la venta de títulos dollar linked para dar cobertura, a juzgar por el volumen negociado. En julio la compra de divisas viene a un ritmo de USD 48 millones diarios, un nivel que se mantiene relativamente estable desde hace unas semanas, pero bien por debajo de meses anteriores. Con compras de dólares más bajas y venta de dollar linked hay menos emisión monetaria, aunque la liquidez sigue holgada y las tasas cortas en 20%. La estrategia del Gobierno parece ser administrar la presión cambiaria con ventas de dollar linked y sostener las tasas bajas mientras se pueda. Esperamos que esta dinámica continúe, aunque no descartamos una leve suba de tasas más adelante”.El crédito en pesos tuvo una buena etapa, pero creció mucho la morosidad y no logra repuntar: en julio aumentó apenas 0,2%