Se le acaba el tiempo a Donald Trump para pacificar el estrecho de Ormuz.El conflicto en Ir�n sigue dando coletazos que mantienen la tensi�n en el estrecho de Ormuz y unos precios elevados del petr�leo.Y a su vez, el encarecimiento de la energ�a genera incertidumbres en las dos grandes cuestiones que preocupan a Wall Street de cara a los pr�ximos meses: las decisiones de la Reserva Federal (Fed) y las elecciones legislativas de mitad de mandato (midterm elections) en Estados Unidos.Un repunte de la inflaci�n por esa persistente alza del crudo puede hacer que la Fed suba los tipos de inter�s y que los comicios faciliten un duro voto de protesta contra la Casa Blanca, quitando a los republicanos la mayor�a en al menos una de las dos c�maras del Congreso.Hasta ahora, muchos analistas e inversores han asumido que, precisamente para evitar esa reacci�n del banco central y de los votantes, el presidente estadounidense Donald Trump har� todo lo posible para acabar con la guerra de Ir�n cuanto antes.Pero el tiempo se agota. La Fed se re�ne al final de julio (aunque una potencial subida quedar�a para septiembre) y las elecciones se celebran en noviembre, por lo que eliminar totalmente el efecto Ir�n va a ser casi imposible.Los precedentes son negativos para el mercado.Seg�n datos de Goldman Sachs, el S&P 500 ha generado un retorno negativo del 2% en los tres meses posteriores al inicio de un ciclo de alza de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed).Y en el caso de las elecciones, Barclays destaca que, hist�ricamente, los veranos que preceden a unas midterm son negativos para los inversores en la Bolsa estadounidense. En agosto y septiembre de esos a�os, el S&P 500 cae de media un 1% y un 2%, respectivamente, ya que "la incertidumbre relacionada con las elecciones y la percepci�n de riesgo alcanza su m�ximo".Este verano, por tanto, pueden unirse ambos factores: miedo a subidas de la Fed y dudas pol�ticas. Trump deber� hacer lo posible para pacificar Ir�n cuando antes, si no quiere que sus votantes no solo se enfaden por la subida de la energ�a, sino tambi�n por una correcci�n de los mercados.