El regreso a las hostilidades en el estrecho de Ormuz pasa múltiples facturas en el plano geopolítico, pero, sobre todo, en el ámbito de las materias primas, y no sólo en el petróleo. Lo acredita el índice Dow Jones de materias primas, que muestra un significativo repunte que amenaza a la economía mundial por la vía de los precios. El repunte comenzó hace un mes, cuando la Casa Blanca difundió el acuerdo con Irán, pero a medida que ambas partes se han acusado de incumplir lo pactado y han regresado los ataques mutuos, los mercados de materias primas han vuelto a tensarse. El lunes pasado, únicamente diez buques atravesaron el estrecho, lo que significa el nivel más bajo en un mes y un porcentaje muy bajo respecto de las más de 130 embarcaciones diarias que lo atravesaban antes de la guerra, según Kpler, una empresa de datos marítimos. El 24 de junio pasado, cruzaron por el estrecho algo más de 70 barcos, pero desde entonces prácticamente se han detenido las operaciones por razones bélicas. No es de extrañar este descenso teniendo en cuenta que en los últimos días se han producido ataques de cierta gravedad. Dos superpetroleros vinculados a los Emiratos Árabes Unidos fueron atacados mientras navegaban en la oscuridad por el estrecho de Ormuz, mientras que un tercer buque sufrió una explosión cerca de la costa de Omán. Se puede decir, de hecho, que llueve sobre mojado, ya que en los últimos doce meses las materias primas se han encarecido un 24,3%. Tan sólo en el último mes el incremento ha sido del 5,4%, lo que supone una amenaza para las previsiones de inflación que han hecho los bancos centrales. En particular, a la luz de una hipótesis cada vez más probable: nada parece indicar que haya una solución rápida al conflicto. El índice Dow Jones está compuesto por 29 materias primas cuya inclusión se revisa anualmente. Los productos que más han subido en el último mes son el cacao, el café, el maíz y el algodón. Para colmo, Donald Trump, en el tono intimidatorio que le caracteriza, ha anunciado que EEUU se convertirá en “el guardián del estrecho de Ormuz”, lo que da a entender que el mundo (por allí pasaba el 20% del crudo del planeta) se enfrenta a una crisis larga. Entre otras razones, y esto también influye en la inflación, porque la Administración Trump anunció inicialmente que cobrará un 20% sobre toda la carga transportada a través de la vía fluvial para financiar la operación de EEUU en la región. El propio Trump, sin embargo, se vio obligado este martes a corregir sus palabras y anunció que quedaba suspendida esa tasa del 20% Suben los contenedores La primera respuesta al anuncio vino de las principales navieras. Maersk ha anunciado un aumento de 1.000 dólares por contenedor en el recargo que actualmente aplica por contingencia de emergencia para los envíos procedentes desde el subcontinente indio hasta el norte de Europa y el Mediterráneo. El nuevo recargo entrará en vigor el próximo 1 de agosto y se aplicará a la carga originaria del noroeste de la India, Pakistán, Nepal, el sur y el este de la India, Sri Lanka, las Maldivas y Bangladesh. Es decir, centros fabriles de los que Europa depende mucho. En la misma línea, la naviera Hapag-Lloyd ha anunciado una actualización del recargo por temporada alta para los envíos desde el norte de Europa a EEUU. En este caso, debido al continuo aumento de la demanda en esta ruta comercial. El recargo se aplicará a todos los contenedores secos, refrigerados y especiales en los viajes que comiencen a partir del próximo 10 de agosto hasta nuevo aviso. La compañía naviera cobrará 500 dólares por TEU (unidad de capacidad de carga) para todos los tipos de contenedores. TE PUEDE INTERESAR La respuesta también ha venido del mercado del petróleo. El crudo Brent llegó a superar este martes los 87 dólares por barril (159 litros) por primera vez en un mes. Los analistas de Eurasia Group estiman que el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz probablemente disminuirá entre el 30% y el 50% respecto de los niveles previos a la guerra. Lo que ocurrirá, por consiguiente, es que el precio del petróleo escalará hasta situarse en torno a los 95 dólares por barril. El incremento de las tensiones, en todo caso, está muy lejos de recuperar los niveles de febrero, cuando comenzó la guerra e Irán atacó diversas refinerías situadas en los países del golfo. Aun así, las presiones sobre los precios son algo más que evidentes, y aunque el BCE (Banco Central Europeo) ha actualizado recientemente sus previsiones de inflación, está dentro de la lógica que vuelva a hacerlo ante el incremento de las hostilidades. De acuerdo con las proyecciones del BCE, la inflación general media (de doce meses) aumentará hasta el 3% en 2026, impulsada principalmente por la subida de los precios de la energía, pero, posteriormente, descenderá hasta el 2% en 2028 a medida que se disipe la perturbación energética. Se espera, por último, que la inflación acumulada vaya a aumentar hasta el 3,4% en el tercer trimestre de 2026 y se mantenga en niveles elevados hasta principios de 2027. Básicamente, a causa del componente energético. Ahora bien, al contrario de lo que se temía en la crisis de 2022-23, no se esperan efectos indirectos o de segunda vuelta. Pese a ello, el BCE, y por motivos de precaución, elevó recientemente el cuarto de punto, hasta el 2,25%, el tipo de interés de referencia. TE PUEDE INTERESAR En el caso de nuestro país, el Banco de España prevé un incremento de los precios del 3,6% este año y un 2,6% el próximo, si bien en sus proyecciones no incorpora los últimos acontecimientos bélicos. Uno de los componentes claves del IPC, la alimentación, a nivel global, no está sufriendo movimientos bruscos. El índice de precios de los alimentos de la FAO se situó en junio de 2026 en un promedio de 130,3 puntos, es decir, un 0,3% por debajo del nivel de mayo. Esto fue posible porque los aumentos en los índices de los precios de los aceites vegetales y la carne se vieron compensados por los descensos en los del azúcar, los cereales y los productos lácteos. En comparación con el año anterior, el índice se ubica un 1,7% por encima de ese valor, pero muy por debajo (-19%) del nivel máximo alcanzado en marzo de 2022. El regreso a las hostilidades en el estrecho de Ormuz pasa múltiples facturas en el plano geopolítico, pero, sobre todo, en el ámbito de las materias primas, y no sólo en el petróleo. Lo acredita el índice Dow Jones de materias primas, que muestra un significativo repunte que amenaza a la economía mundial por la vía de los precios. El repunte comenzó hace un mes, cuando la Casa Blanca difundió el acuerdo con Irán, pero a medida que ambas partes se han acusado de incumplir lo pactado y han regresado los ataques mutuos, los mercados de materias primas han vuelto a tensarse.