El recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a poner en alerta a los mercados internacionales y a la comunidad diplomática. Para el analista internacional, Alberto Spectorovsky, la interrupción de la tregua era prácticamente inevitable porque "el acuerdo mismo no daba para mucho lugar de esperanza". Según explicó, el entendimiento alcanzado solo buscaba ganar tiempo mientras ambas partes evaluaban su margen de maniobra política y militar.

El especialista afirmó que "militarmente fue un gran triunfo americano-israelí, pero estratégicamente todo lo que quería Irán era prácticamente lo que se había firmado", por lo que consideró que la ruptura estaba implícita desde el inicio del proceso. En ese contexto, agregó que la verdadera incógnita era "cuánto tiempo Trump iba a aguantar con esa clase de humillación".

El control del Estrecho de Ormuz y la presión sobre Occidente

Spectorowsky sostuvo que Irán continúa conservando un activo estratégico de enorme peso: el control sobre el tránsito marítimo del petróleo. "Irán tiene la llave de lo que se podría llamar la recesión de la economía del mundo occidental", afirmó, al explicar que cualquier interrupción del comercio energético dispara el precio del crudo, alimenta la inflación y golpea a las economías desarrolladas.