Lectura “recomendada” para la próxima ola de calor: El Ministerio del Futuro, de Kim Stanley Robinson. Apaga el ventilador, suda y agóbiate un poco antes de empezar a leer sus primeras páginas. El relato minucioso de cómo sería morir en un episodio extremo de calor, por una combinación de temperatura elevada con humedad muy alta que lleva al límite la llamada “temperatura de bulbo húmedo”: gente desplomada por las calles, cadáveres en las azoteas al amanecer, niños deshidratados, y lo más terrible, cientos que mueren sumergidos en un lago de aguas ardientes donde buscaban refresco. Literalmente, cocidos.
En la novela mueren millones de habitantes de la India durante un episodio extremo, se dice que hasta veinte millones. Cuando se publicó en 2020 tal vez alguien la encontrase exagerada. Leída en este 2026, ya no lo parece tanto. India y Pakistán ya han rozado peligrosamente el límite humano de temperatura de bulbo húmedo y, sin alcanzarlo, sus muertos se cuentan por decenas de miles. Pero las víctimas en Asia no nos impactan mientras no sean millones. Diferente es cuando en Europa empezamos a contar muertos de mil en mil.










